sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-02-15 03:17

Microcrédito informal

Editorial

Escrito por: Editorial | febrero 15 de 2017

La crisis social y económica que está viviendo la población colombiana, está creando nuevas categorías dentro de la financiación de las diferentes actividades que se desarrollan, para poder sobrevivir en una economía altamente concentrada y con una riqueza distribuida de manera inequitativa. Cada vez se está presentando un auge del sistema de microcrédito informal o comúnmente denominado a cuenta gota, que utiliza unas tasas de interés que desbordan de manera exagerada los niveles de usura permitidas por la Superintendencia Financiera. La política impulsada por el gobierno nacional, para buscar la bancarización de un mayor número de personas, están generando una distorsión de este mercado, porque las poblaciones de bajos ingresos no tienen una cultura de pago y están siendo reportados en las centrales de riesgo, por el incumplimiento de sus compromisos bancarios. Por este motivo, se ven abocados a acudir a este sistema de crédito irracional, que sobre pasa las tasas de interés normales del mercado bancario, multiplicado por 10.

De acuerdo a lo expresado por la docente investigadora de la Universidad Nacional, María Demelza Rodríguez Martínez, el microcrédito es la parte esencial del campo de las Micro finanzas, que se refieren a la provisión de servicios financieros para personas en situación de pobreza o clientes de bajos ingresos y microempresarios cuyo acceso a los sistemas bancarios tradicionales es limitado o inexistente en virtud de su condición socioeconómica.  En nuestro departamento, se está presentando un auge de esta modalidad en todos los municipios del Huila, porque se está utilizando este sistema injusto, de manera masiva, donde solo se lucran los agiotistas. Hoy se necesita desarrollar un modelo de microcrédito eficiente, partiendo desde el concepto con el que fue creado, el cual está dirigido a mitigar la pobreza en aquellas poblaciones de bajos ingresos, mediante la inclusión de esta población en los servicios financieros, en los que anteriormente no tenían acceso, debido a su condición de vulnerabilidad. De esta manera, se busca promover una opción de financiamiento para la creación o fortalecimiento de unidades productivas que les permita generar ingresos y mejorar su situación de pobreza, de acuerdo al enfoque teórico de fomentar el desarrollo desde lo local. El Estado debe asumir la enorme responsabilidad para regular y vigilar que esta clase de usura, no se fomente en esta región. El sector privado y las entidades prestadoras del microcrédito, deben flexibilizar el acceso a este sistema de crédito bancario, para que se logre desarrollar un portafolio de servicios innovador, con los instrumentos de medición adecuados, con tasas de interés razonables y así propender para que se reduzcan los niveles de pobreza en la población, con el fin de reflejar un verdadero desarrollo económico del país. El acceso a los servicios financieros debe ser más equitativa y con más oportunidades para todas las personas que buscan una salida para su sustento y así se puedan incluir socialmente al contexto de la economía nacional.