Mi voto será por el “no”
Jorge Enrique Lozano Mestre
De la verdad a la mediocridad, del sofisma a la utopía, del sistema a la retroalimentación. Sólo tres variables sobre conceptos que abundan en el pensamiento humano, cada día, cada minuto, cada segundo. Hay quienes defienden sus posturas personales, la mediocridad de pensar que sólo en su propio ámbito o fuero personalísimo se es feliz porque con nadie convalida si tiene o no razón; estas piedras vivas no tienen con quien si quiera contrarrestar sus abrumadoras posiciones llenas de nada y sus espacios mentales híbridos y faltos de criterio que casi no pueden reflejarse en el espejo. Lindo poema podrán leer algunos, otros dedicarán su tiempo en pensar que me he vuelto loco. En mi caso asumo la posición muy respetuosa de estar seguro que no son sólo frases, es el estado que llena la abrumadora ausencia de Dios en la vida de cualquier ser humano. Dejar de lado a Dios en la vida es lo que nos lleva a andar faltos de amor, de consideración por quienes no han recibido a Jesús en su corazón, de bendición a quienes necesitan la mano del Padre de manera contundente y urgente.
Hoy día, pese a que la sociedad de consumo nos quiere imponer nuevas maneras de vivir, nuevas tendencias de composición social, nuevas conductas sociales, me resisto a dejarme atrapar por conceptos que generan paquidermia espiritual y conllevan a la carga excesiva de arrogancia y mezquindad, produciendo acoso y persecución por quienes creemos en un Dios que nos ha dado todo. La Corte Constitucional ha defendido desde la Institucionalidad -que representa- la unión entre parejas del mismo sexo, válido o no, si se conlleva y se cristaliza esta tendencia del mal denominado “tercer género”, producirá serios efectos nocivos que, sin duda, alcanzarán a las próximas generaciones, aunque ya han alcanzado a muchas anteriores. Pero lo expuesto casi que es insignificante ante el hecho jurídico de la aprobación de la adopción entre parejas del mismo sexo. Es importante destacar que no tengo nada en contra de muchas personas que creen que pueden criar niños y jóvenes dentro de un concepto de familia que no proviene del diseño real, del diseño de Dios; el problema no es ese, el problema es que no se acuda a hacer si quiera un análisis o una evaluación a cada uno de los niños que está haciendo la fila para ser adoptados, sobre si es de su deseo que sus padres adoptivos sean del mismo género, ante ello, desde nuestra manera de convalidar la realidad humana, contrastándola con los preceptos Cristianos no religiosos, sino de “Verdad Única”, tenemos el derecho de advertir, ante esta presunta mala interpretación de los derechos constitucionales, que definitivamente la maldad disfrazada de bondad no producirá más que más maldad. Por lo anterior apoyo el movimiento “Firme por Papá y Mamá” liderado por la senadora liberal Vivian Morales, de recolectar firmas para apoyar el referendo que tiene una única intención y es, por medio de este mecanismo de participación ciudadana, preguntarle al constituyente primario sobre si está de acuerdo en la decisión que han tomado los Magistrados de la Corte Constitucional o simplemente si está de acuerdo o no en que las parejas del mismo sexo puedan adoptar niños en Colombia. Mi voto será por el “NO”. Seguro de que habrá mucha oposición a mi decisión, quiero manifestar que Dios es quien tiene la última palabra y seguramente no será vista con nuestros propios ojos. Apoyo el diseño de familia original y real, apoyo a mamá y a papá.
