Medio Ambiente Urbano y Calidad de Vida
A través de la historia de la humanidad el hombre ha transformado los ambientes naturales, creando otros ambientes artificiales.
Mediante obras simples y otras más complejas de intervención han nacido las ciudades como centros urbanos desde donde se atienden todas las necesidades del hombre como ser social. Este complejo proceso ha implicado afectaciones al medio ambiente natural en cuanto a su conservación y calidad. Por esta razón es importante conocer acerca del entorno urbano, éste debe ser objeto de atención de los estudiosos de todas las áreas de influencia de este complejo tema de nuestra sociedad. De esta manera se permitirá poder mejorar nuestra calidad de vida dentro de las aglomeraciones urbanas.
Las ciudades han sido consideradas como ecosistemas reales con sus propias características, lo que hoy muchos llaman ciudades sostenibles o sostenibilidad urbana ha obligado a que la gestión gubernamental se oriente hacia aspectos como transporte, edificaciones, residuos urbanos, parques y jardines, calidad del aire del agua, ruido y muchos otros temas que van ligados con un propósito general como lo es la mejor calidad de vida.
La búsqueda de este componente fundamental como lo es la calidad de vida en las ciudades debe realizarse teniendo en cuenta entonces los ecosistemas que la sustentan y que se han identificado en al menos cinco niveles:
Ecosistema de nivel espacial, que trata de temas como la organización territorial (POT), del transporte y la variedad de comunicaciones que fluyen en la ciudad; el ecosistema productivo que se preocupa de temas como la distribución de los bienes y servicios y la misma introducción de indicadores de calidad ambiental que se suman a los habituales en materia económica; el ecosistema doméstico que interviene el tema de los residuos, el consumo de energía y el concepto del aprovechamiento bioclimático para mejorar la calidad del aire y el aprovechamiento del mismo en los hogares; el ecosistema administrativo desde donde se legisla y se orientan la políticas públicas para intervenir mediante los instrumentos necesarios para buscar una mejor calidad de vida y; el ecosistema educativo desde donde se pretende crear cultura ciudadana no solo para los residentes si no para los integrantes de la propia administración de la ciudad.
Un equilibrio de dinámicas que conlleven a la perfecta interacción de éstos ecosistemas permitirá que el entorno urbano persista de manera armónica con el medio ambiente. Sólo de esta manera estaremos comprometiéndonos con una causa ahora mundialmente aceptada y es la responsabilidad que nos obliga a dejar una mejor ciudad para nuestros hijos.
