jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-05-02 07:27

Medio Ambiente, paz y dignidad (II)

Por Álvaro Hernando Cardona González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 02 de 2015

Continuando con el tema de la violencia y la posibilidad de que disminuya en Colombia una vez se suscriban unos acuerdos con el grupo armado e ilícito de las Farc, y su impacto en las posibilidades que abrirían para conocer, inventariar, adelantar acciones de protección y de recuperación del medio ambiente, lo primero es decir la verdad cruda: firmando un acuerdo con entrega de armas y desmovilización en La Habana, no habrá paz en Colombia.

No la habrá porque aún quedan dos grupos, y eso si actúan monolíticamente, armados e ilegales que debemos detener como sea. También quedan armados los grupos ilícitos que hemos llamado ELN y paramilitares.

Y tampoco la habrá si los acuerdos siguen versando sobre cómo llegar a ellos y no sobre cómo garantizarlos. Seamos francos, ya hemos suscritos decenas de acuerdos de "paz" y seguimos en guerra contra la delincuencia organizada.  Por ejemplo, suscribimos un acuerdo exitoso con el M19 y vino esta banda de las Farc y nos tienen peor que en esas épocas.

En estos acuerdos hay que buscar que haya un inventario de los hombres que se desarman, renuncian a delinquir en adelante y se comprometen con planes de reinserción. Hay que buscar que ellos acepten estar controlados de manera que haya certeza de que hubo desarme y que continúan en un plan de negación del delito hacia el futuro. Y en consecuencia, también debe haber un plan para sostener a todos estos hombres haciendo algo (ojalá productivo) y devengando lo suficiente para que no prefieran delinquir otra vez.

A todo lo anterior hay que sumarle otro elemento dificilísimo y es contener las fuentes de absorción de esa masa humana por la delincuencia no organizada que ahora llaman "delincuencia común".

No creemos en esta "paz" frágil que nos quieren vender. Eso sí, debemos aprovechar estos diálogos para conseguir más información de inteligencia sobre con quienes están sentados allá y, sobre todo el hecho de que será complicado para estos perder el chance de llegar a un acuerdo de conveniencia y legalización de delitos que incluso los salva de la extradición, continuar allí con esta claridad y de una presionar para que dejemos de hacer una ficción de gobierno compartido que sí se está revelando trágicamente y definir: cómo controlar el desarme y desarticulación de la banda y cómo mantenerlos económicamente durante el resto de su vida para que no tengan excusa de volver a delinquir.

Una paz se construye evitando los conflictos o resolviendo los que surgieron. Aquí el problema fundamental es aplicar tal premisa básica y no perder el derrotero. Así que en favor del medio ambiente que tanto se ha afectado, pedimos franqueza y sentido común.

ahc86@hotail.com