sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-11-29 10:17

Masivo tributo

Editorial Diario del Huila

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 29 de 2016

Miles de personas han desfilado frente a un sobrio altar de flores blancas que se ha colocado al fallecido líder revolucionario de Cuba, Fidel Castro en el Panteón del memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución, donde el pueblo cubano le rinde homenaje póstumo a este líder que gobernó a la isla durante 48 años sin concesiones, antes que su enfermedad de cáncer lo postrara en el año 2006, que lo obligó a ceder el poder a su hermano Raúl Castro. Con la llegada de algunos Jefes de Estado, líderes mundiales y representaciones diplomáticas acompañarán el homenaje multitudinario que le brindarán cuando sus restos mortales inicien una travesía por más de mil kilómetros que serán depositados en la Sierra Maestra al lado de la tumba de José Martí. Este líder revolucionario, se constituyó en su época de dictador, en uno de los líderes más influyentes de América Latina. Se convirtió en el más férreo opositor del gobierno de los Estados Unidos.

Lo importante es lo que sucederá en el futuro con el pueblo cubano, que debe impulsar a dar un paso positivo hacia el siglo XXI, a través de unos cambios que conduzcan a reorientar el modelo socialista, que ha empobrecido y atrasado tecnológicamente a sus habitantes. Cuba tiene una oportunidad histórica a nivel mundial. Una vez la leyenda de Fidel ha muerto, se esperan que los sucesores del poder contribuyan a ajustar la estructura productiva hacia las nuevas mega tendencias mundiales de la economía. Dejó una nación distinta a la que era, cuando derrocó a Fulgencio Batista en 1959. Pero su modelo de internacionalizar la revolución comunista por todo el continente, marcó el inicio de algunos frentes guerrilleros en varios países, entre los cuales se encontraba Colombia. El nacimiento de las Farc y el ELN, se constituyó en uno de los resultados de su ideal del “hombre nuevo”. Según él, tres errores históricos marcaron su trasegar como dictador de Cuba. El primero fue no haber detenido a Ernesto Ché Guevara para que saliera de su país a combatir en las montañas de Cuba, donde fue muerto por las Fuerzas Militares de ese país. El segundo, correspondió al establecimiento del paredón como instrumento de intimidación al pueblo cubano, donde murieron miles de personas. Y el último, fue haber sacado a las empresas multinacionales norteamericanas de este país, que le representó el embargo económico del país del Tío Sam, que postró definitivamente a su país en la más profunda crisis económica a la estructura productiva del mismo. Este modelo es parecido al que ha venido realizando el hermano país de Venezuela con sus medidas anacrónicas que tienen desesperado al pueblo venezolano. Para nuestra patria, es un ejemplo para que el pensamiento de algunos líderes de la izquierda que aspiran a candidatizarse para las próximas justas presidenciales, reorienten sus propuestas socialistas que actualmente están relegadas a un segundo plano.