domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-07-21 03:36

Mas que justo el reclamo del Gobernador

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 21 de 2016

Con el mismo carácter con el que hemos venido apoyando el proceso de paz y el SÍ del  plebiscito para la terminación del conflicto y la entrega de las armas de la Farc, debemos unirnos todos, para exigir del Gobierno nacional la inversión que permita la recuperación del Huila.

Los habitantes y el territorio de este departamento son los más afectados por la violencia que horroriza a Colombia desde la década de los años cincuenta.

Los huilenses, la verdad hay que decirla, han recibido este castigo social y armado, que ha dejado muchas víctimas en todos los municipios de su territorio y no han recibido el apoyo del Gobierno como debe ser.  

Por esta razón,  sin distinción de partido o de  diferencia política partidista, se debe apoyar la reclamación del Gobernador Carlos Julio González Villa, en una comunicación que enviará hoy al Presidente de la República Juan Manuel Santos y a los negociadores del Gobierno y las Farc, en Mesa de la Habana, en la que expone la dramática situación del Huila.

El documento que apoya el Consejo Departamental de Paz, demanda al Gobierno Nacional la inclusión de todo el territorio Huilense, todo, en la priorización de la inversión que este departamento merece para la recuperación de las comunidades afectadas durante todos los años del conflicto.

“Adportas de la firma de los acuerdos definitivos vemos con preocupación que el Huila no figura dentro de los departamentos en donde se privilegia la inversión para la recuperación de las comunidades afectadas por el conflicto armado interno”, señala González Villa.

Según el mandatario, se comprobó en los despachos nacionales que a pesar de los estragos, el territorio huilense no figura en nada, posiblemente se pretende como contentillo declarar únicamente  a Algeciras como laboratorio de paz, y esto no es justo, porque debe ser todo el territorio.

Un estudio de la Universidad Nacional, revela que durante el conflicto se cometieron en el Huila 800 atentados y hostigamientos, 3.700 amenazas, hay 244 minas anti personas identificadas, se establecieron 330 casos de abandono y despojo de predios, 220 casos de reclutamiento de niños al conflicto, en Rivera fueron asesinados  casi todos los concejales en un mismo atentado, mataron otros 2 concejales en Campoalegre, y en Algeciras masacraron siete niños que viajaban en un vehículo con distintivos de la policía.

Y como si fuera poco asesinaron al ex gobernador Jaime Lozada Perdomo, a los alcaldes Luis Humberto Trujillo Arias de Rivera, Luis Antonio Motta Falla, de Campoalegre, Jorge Eduardo Duran Rozo, de La Plata, Jorge Eduardo Medina de Baraya, y se ejecutaron centenares de secuestros y asesinatos  de empresarios y ganaderos.

En el Huila,  la mayoría de los municipios fueron tomados por la guerrilla, entre otros Colombia, Acevedo, Santamaría, Hobo, Algeciras Gigante, Oporapa, Saladoblanco, y las inspecciones de Vegalarga, San Adolfo, Maito y hasta la sede del Concejo de Neiva, que a pesar de todo se preparan para ser corredores de paz.

Inclusive,  las Farc casi matan en un atentado a la entonces alcaldesa de Neiva Cielo González Villa, hermana del actual gobernador, quien salvo su vida milagrosamente.

Tal parece que para el Gobierno Santos no cuentan los 150 mil hechos victimizantes y las centenares de víctimas del conflicto armado, ni los cinturones de miseria que hay en Neiva y en la mayoría de los municipios, ubicados en los corredores que han sido cruce de caminos estratégicos para la guerra.

Por estas razones el Huila ha sido estigmatizado y señalado durante todos estos años como  territorio de las Farc, como departamento guerrillero, por lo que los inversionistas y empresarios abandonaron la región  y el resultado es que hoy ocupa el tercer lugar en los indicadores de pobreza a nivel nacional.

Según el documento, se llevaron las regalías del Huila que tiene una población rural con el 48 por ciento de necesidades básicas insatisfechas, y el  21 por ciento de la población está en condiciones de miseria urbana, que se ha ido concentrando en Neiva, Pitalito, Garzón y La Plata.

Y como si fuera poco, en esta región se presenta la mas alta informalidad económica con indicadores sociales  por debajo del promedio nacional.