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Opinión/ Creado el: 2015-02-07 06:20

Maquinarias electorales

Por Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 07 de 2015

Y comenzó el desgaste electoral y todas las maquinarias comienzan a movilizarse para sacar el mejor partido en el aprovechamiento de los electores, pero previamente a ello, los contratistas asumen el patrocinio y el gasto de las convenciones y toda clase de artimañas requeridas para que sus cómplices sean ungidos como candidatos a los cargos de elección popular.

En un pueblo de provincia se comentaba hace días, la forma como se dieron cita, muchos contratistas, antes que delegados de los partidos, para seleccionar al candidato al que le dan las mayores opciones de su elección, y otros tantos, en la búsqueda de la reelección traían el aval o presentaban las recomendaciones de los funcionarios públicos de turno, para comprometer los recursos y el presupuesto en obras, de las que se dicen, son para apalancar dichas candidaturas.

Y de todo esto, que es parte de la francachela y de la comilona, participan dignos e indignos, procesados o investigados y sin importar las huellas de su vida pública, transitan repitiendo como loros, ese viejo lema del derecho penal de que se han valido todas las democracias, para ocultar su propia inmoralidad e ilegalidad e impunidad, como lo es, el principio de que toda persona se presume inocente mientras no se haya proferido sentencia condenatoria en su contra.

Este pasaporte para la continuidad del fenómeno número uno que ataca a los electores, como lo es la corrupción, tiene de contera, el apoyo de la Administración de Justicia, que con su ineficiencia, con su incapacidad de asumir el rol que le corresponde, siempre está pendiente de las migas del poder, para perpetuar los fracasos de las políticas criminales y consiguientemente, servir de protector del delito y del crimen, cuando de delitos de cuello blanco se trata.

Ya hemos advertido que el poder soberano de la voluntad popular, no ha sido realmente canalizado de la mejor manera por sus electores. Que la forma como se ha manejado como ética y moral, la irresponsabilidad en las elecciones, es el principal dinamizador de todo este caos, de toda esta posibilidad de encontrar en el escenario de la vida pública nacional, toda clase de elementos que son nocivos para la sociedad misma, pero que regentan el poder desde el Congreso de la República, las Altas Cortes, y los cargos del Ejecutivo, lo cual se traduce y salpica por igual al edil, al concejal, al juez de provincia o al empleado de una alcaldía?

La sociedad que no modifica sus componentes educativos y formativos, ha de sufrir las consecuencias de su indiferencia y tendrá que someterse por muchos tiempos a soportar esos dirigentes que se merece, cuando la maledicencia, el chisme, hablar mal del otro o despreciar lo nuestro, son la constante y la forma de realización, en un proceso de búsqueda de la felicidad que no tenemos, y que no conocemos y que nunca buscamos.

Maquinaria electoral que como cizaña se nos vino encima, donde los medios de comunicación y el poder oficial, se entretienen con cuñas o propagandas para seguir engañando, para seguir tramando al ciudadano común, y obtener un voto, que vale oro, pero que en manos de delincuentes, es tan peligroso y dañino, que es mejor guardar silencio, por las consecuencias que vamos a tener que soportar.