Maltratar animales será delito
Hace unos días en Neiva se observó cómo un equino malherido fue ayudado por unas personas luego de ser maltratado en un vehículo de tracción animal.
Los perros abandonados y maltratados, los bovinos en las calles de los pueblos y la capital del Huila no son una excepción. Como también no es extraño ver cómo en los circos se aprovechan de la nobleza de los semovientes.
Pues bien, el maltrato ya será cosa del pasado si se llega a aprobar el proyecto de Ley que castiga el maltrato animal. Hace unos días fue aprobado apenas en primer debate.
El proyecto de ley 087 lo que busca es ponerle freno al maltrato mediante la penalización. La iniciativa había sido presentada en septiembre del año pasado por el representante a la Cámara por el Partido Liberal, Juan Carlos Losada.
Hechos como la muerte del perro Príncipe en Bogotá o el desmembramiento de un caballo vivo en las corralejas de Buena Vista (Sucre) hicieron que los apoyos a la propuesta se incrementaran. Algo que se volvió una realidad en la Comisión Primera de la Cámara de representantes donde la iniciativa se aprobó con 18 votos, al mismo tiempo que en los espacios destinados a los visitantes había decenas de representantes animalistas que intentaban dar mayor impulso a la aprobación de la ley.
Dentro de los argumentos expuestos por Losada en las motivaciones de la iniciativa estaba que el maltrato animal puede ser el primer eslabón al maltrato intrafamiliar. Algo que contó con un acervo de evidencias y casos concretos que demostraron cómo esta conducta determina otros comportamientos contra personas.
De esta forma, de llegar a ser aprobado este proyecto se crearía un tipo penal que se llame maltrato animal. Esto permitiría asimilar experiencias de 8 países en latinoamericanos donde se ha penalizado este tipo de maltratos y se buscaría llegar a niveles como el alcanzado en Alemania donde el reconocimiento de los animales es constitucional.
Claro esto no es extraño en Colombia, porque aunque se desconozca, en la jurisdicción ordinaria, más precisamente en la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia se ha generado jurisprudencia en torno al reconocimiento de derechos civiles –por daños materiales y morales- a personas que han perdido abruptamente a sus mascotas.
De todas formas este proyecto es ambicioso y sería muy bueno que llegara a un feliz término, pues aunque parezca traído de los cabellos, un agresor de animales puede llegar a ser una persona de alta peligrosidad para la sociedad.
