Mal momento
Margarita Suárez Trujillo
Da la impresión que la temporada Sanpedrina y la prima de junio, son muy apetecidas por los ladrones y por todo tipo de malandros que no sé si viven en Neiva o llegan a la ciudad atraídos por el dinero que creen ellos tiene la gente en esta época a borbotones. Lo cierto es que en los últimos días se ha desatado una ola de inseguridad y violencia, de la cual conozco diez casos recientes, de gente cercana. Imagino que hay muchos robos de los que no nos enteramos porque infortunadamente las víctimas no denuncian por temor a las vueltas que hay que dar y en otros casos por miedo a retaliaciones. A dos amigos les rompieron el vidrio del carro para llevarse sus pertenencias. A otras personas, entre ellas una exconcejal, les arrancaron los espejos de sus vehículos, en algunos casos estando las víctimas dentro del carro. La semana pasada a mi cuñado Luis Humberto Villarruel, lo hirieron con un cuchillo en plena calle porque no le soltó la billetera a un delincuente. Tres peluquerías fueron atracadas en los últimos días, revolver en mano, robando a clientes y propietarios. En uno de estos sucesos la víctima fue otra familiar a quien le quitaron el bolso con las tarjetas, dinero, celular, identificación y hasta las llaves de su apartamento. Gracias a Dios el asunto no pasó a mayores pues aunque la dejaron sin para dónde coger, al menos no le hicieron daño físico. El más reciente de los casos ocurrido en un salón de belleza terminó en balacera según relatan los medios de comunicación. Uno de los ladrones fue herido y detenido, se le encontraron pertenencias del robo. Se logró su captura gracias al oportuno patrullaje por la zona y a la solidaridad de los vecinos del sector que alertaron a la policía. Gracias a lo anterior las autoridades pudieron actuar. Este punto de la vigilancia ciudadana alertando los movimientos sospechosos, es muy importante para evitar que los ladrones se paseen a sus anchas. Si ellos ven una ciudadanía unida contra la delincuencia la tendrán difícil y la pensarán antes de cometer un nuevo atraco. Nos tenemos que cuidar entre todos porque como los hechos parecen indicar, en estas fechas los ladrones también se pegan la rodadita. Triste pero es la verdad.
