Lágrimas por Nairo
Margarita Suárez Trujillo
Deshojando margaritas
La vida del nuevo “rey” de España, nuestro admirado ciclista boyacense Nairomán, daría para una película de esas que uno llora la mitad de tristeza y la otra mitad de alegría. Nairito, como le llama su mamá, Eloísa Reyes, una mujer laboriosa que otrora ayudaba a la economía del hogar vendiendo caldo de papa, cuenta que derramó muchas lágrimas cuando siendo Nairo un bebé, sufrió una enfermedad rara, de la cual le pronosticaron que no sobreviviría. “Me le dieron tres años de vida”, cuenta la señora. Gracias a Dios se curó y luego empezó a estudiar. Luis Guillermo Quintana, el humilde campesino padre del ciclista más admirado en este momento, le dio una bicicleta de segunda para que recorriera el largo viaje hasta la escuela. A la falta de dinero en el hogar, se sumó que “don Luis”, como le dicen los vecinos, sufrió un grave accidente de tránsito que lo dejó lisiado de la cadera, a pesar de las 14 cirugías que le practicaron. La situación económica mejoró cuando el ciclista, con los primeros pesos que ganó pedaleando, le montó una panadería en la casa. Se le inundan los ojos recordando que a Nairo, en el camino al estudio, en la curva de La Cantera, una tractomula lo hizo rodar por el barranco. Antes que claudicar, le entró la fiebre por la “bici” y empezó a entrenar fuerte para ser profesional. Nairo sigue vivo de milagro. Su familia lo lloró hace dos años, cuando un taxi de Arcabuco que se comió el pare, lo golpeó tan fuerte que estuvo en coma cinco días, con pronóstico desalentador. Nairo es tan humilde que confiesa que lo único que desea en los momentos de gloria, es regresar a su tierra natal, Cómbita, para dormir en su cama y tomar leche recién ordeñada. A pesar de la pobreza en que se crió, en una casa de adobe llena de goteras, está claro que ama lo suyo. Ahora que Movistar lo contrató por tres años más, seguramente derramará lágrimas de felicidad al cumplir nuevos sueños. Confieso que lloré y lloré, como decía Juan Gabriel, con el triunfo en España, después de 29 años que Lucho Herrera también lo lograra. Tengo fe que también lloraremos el año entrante cuando Nairo gane el Tour de Francia.
