LP y villancicos
Orlando Mosquera Botello
La recesión económica debido a la II- Guerra Mundial, obligo suspender la importación de muchos objetos que se consideraron suntuosos como las ortofónicas y los discos. De estos últimos los impresos por COLUMBIA y la RCA Víctor, eran los más preferidos por la gama de cantantes reconocidos internacionalmente, entre ellos Carlos Gardel, quien muriera incinerado el 24 de junio de 1935 en el aeropuerto “Las Palmas” de Medellín -más tarde llamado “Enrique Olaya Herrera”-, cuando el avión Ford -Trimotor- F-31, con destino Cali, colisionó con otro que aguardaba en el borde de la pista.
La ortofónica producida por la RCA Víctor llevo el nombre de “Victrola”, designación que se extendió a todo adminículo similar. Dichas empresas disqueras grabaron música colombiana con el trío de Pedro Morales Pino, el dueto Briseño y Añez, lo mismo que a Emilio Murillo por contratos firmados en 1910.
Discos Fuentes nació en Cartagena -1934-, pero su propietario Antonio Fuentes trasladó la impresora a Medellín en 1955. Samuel y Antonio Botero Peláez fundaron SONOLUX en Medellín -1949-, y la impresora de discos ZEIDA Ltda., fue fundada por Alfredo y Horacio Díez Montoya, el 1º de julio de 1950, también en la Capital de la Montaña, la que a partir de 1954 se llamó CODISCOS. En 1964 fundan discos VICTORIA en Cali, pero la empresa fue trasladada a Medellín en 1964. Conclusión: Para grabar un disco en Colombia hasta 1990 cuando se populariza el CD, había que viajar a la capital de Antioquia.
Narrando esto recuerdo las clases de radio que me diera el profesor Jimmy García, quien se retiró de TODELAR como subdirector tras cinco décadas de especial trabajo. No fue Director de la cadena porque tal cargo siempre correspondió a uno de los Tobón De la Roche -sus propietarios-. En Radio Continental hicimos prácticas los primeros estudiantes de Comunicación Social del Externado de Colombia, cuando en su pensum había que tomar el Área de Medios -Prensa, Radio y Tv.-, todo mientras la universidad montaba sus propios equipos.
En radio tras conocer la parte técnica se pasaba a cabina, pero al ver en detalle lo que era el tornamesa, se aprendía como se imprimía un disco en vinilo, ya en boga los famosos L.P. Si bien es cierto lo interesante que era la grabación de instrumento por instrumento para luego precisar voces, no dejaba de ser menos atrayente la moldeada del disco con el rigor del stamper metálico y caliente con hiendes en sobre-relieve donde iba grabado todo para dejarlo al contrario (bajo-relieve), en pasta especial que el equipo endurecía de inmediato, y en cuyos canales quedaba entonces la máxima fidelidad del sonido, conductos finos por donde pasaría la aguja del toca-disco, la radiola, el traganíquel o el equipo de sonido, con el tornamesa a la velocidad determinada por la capacidad del disco.
Reía a mandíbula batiente el profesor García, cuando leyendo mi parcial explicando la prensada de un disco, le anoté que solo podía dibujar el proceso de impresión de un disco con la forma como se elabora la oblea, con comprimes a determinada temperatura y la diferencia que de la oblea exhalaba el aroma exquisito a la harina tostada, y del stamper el fastidioso olor a brea caliente.
Llegaría luego a Colombia una pasta que al calor daba trasparencias a color, siendo estos últimos LP un poco más flexibles. Era la época aún, en que las casas disqueras descubrían los cantantes, les hacían firmar contrato de exclusividad, los hacían famosos y se identificaban mutuamente. También quedaba atrás el disco sencillo y la competencia se daba ya con álbum o colecciones de discos por temporadas como lo eran el Disco del Año. Lanzar un LP no era fácil, buen número de cantantes colombianos se fueron a vivir a Medellín para mantener vigencia, inclusive agrupaciones completas como la de Lucho Bermúdez.
Garzón y Collazos fueron los primeros en grabar música huilense, fueron artistas exclusivos de SONOLUX por más de 20 años. En las décadas del 50 y 60 grabaron más de 250 composiciones, entre ellas “El Sanjuanero Huilense” de Anselmo Durán Plazas, “Negrita” de Luis Dueñas Perilla, “Pueblito Viejo” de José A. Morales, “Espumas” de Jorge Villamil, y “Soy Colombiano” de Rafael Godoy. Buena parte de lo grabado lo hicieron con el respaldo musical de Luis Uribe Bueno -Un maestro que puso su alta formación musical al servicio estético de intérpretes solistas, duetos y tríos humildes de provincia, aportándoles hermosos arreglos o puliéndoles su repertorio que más tarde los hicieron famosos, siendo al tiempo director por 50 años de la orquesta SONOLUX; y posteriormente con Jaime Llano González.
Lizardo Días y Jorge Ezequiel Ramírez (Emeterio y Felipe “Los Tolimenses”), comenzaron su actuar en 1951, desde luego hicieron conocer mucho la música nuestra, grabaron 40 discos, la gran mayoría LP. Con “Espumas” obtuvieron el premio Palma de Oro en el VI- Festival de la Canción Latinoamericana en Hollywood y San Francisco, lo mismo que la Medalla de Oro en el I- Festival de la Canción en Río de Janeiro. En 1963 grabaron en discos Zeida con sonido estereofónico que era lo “In”, “El Embajador”.
En 1964, con mucha sabiduría, gran esfuerzo suyo, de nueve estudiantes del Colegio Salesiano San Medardo y de sus padres de familia, el sacerdote Andrés Rosa Summa logró grabar un LP con Villancicos que las emisoras volvieron famosos a nivel nacional, entre ellos “Campana sobre Campanas”, “La Pandereta”, “El Portal”, “Los Reyes Magos”, “A la Proa”, “A Belén Todos”, “Sereno”, “Venid Pastorcillos”, “Dime Niño”, “Fum Fum Fum” y “Mi niño”. Por entonces el padre Rosa, uno de los más destacados expertos en música polifónica del mundo, era el Presidente de la “Asociación Internacional de Pueri Cantores para la América Latina”, fungía como Director del Conservatorio del Huila y era miembro del Centro Cultural del Huila. Había sido Director del Instituto de Bellas Artes de Medellín y fundador de la Escuela de Órganos San Pío X en Medellín.
Todo lo anterior le abrió puertas en Medellín para lograr grabar con los nueve niños que entonces cursaban primaria, en los estudios por donde pasaban los cantantes más famosos del país. Desde luego era un costo alto que arriesgaban pero hoy, 51 años después, aún se escuchan. Jaime Martínez Castro, Mauricio Leyton, Ramiro Díaz Chávarro, Félix María Cortes, Jorge Enrique Rodríguez, Gabriel Castro, Enrique Díaz Escandón, Luis Eduardo Chávarro, y un niño de apellido Paredes que sus compañeros hoy -mayores de 60 años- no recuerdan su nombre completo. En unos villancicos grabados, Jorge Enrique Rodríguez actúa de solista.
“Feliz Navidad a todos mis lectores”.
Andrés Rosas y sus nueve cantores. Carátula “Pandereta Navideña
Contracarátula “Pandereta Navideña”. Foto ensayo con los niños cantores.
Colegio Salesiano San Medardo
Sello de disco Zeida
Lizardo Díaz y Jorge E. Ramírez -Emeterio y Felipe-
Carlos Gardel con su familia en Toulouse (Francia)
Luis Uribe Bueno.
