miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-23 07:39

Los árboles mueren de arriba hacia abajo

Por Mauricio Bahamón Oliveros

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 23 de 2015

Toda gran empresa o institución es la sombra ensanchada de un solo hombre, siendo esta una reflexión muy sencilla. En teoría de la administración es una realidad.

Y se ajusta a la realidad en la que vivimos  un buen administrador, director, alcalde, gobernador, etc. Quien tenga manejo y mando  refleja en su mandato desde el principio cómo será el final y lo más importante es saber quién lo rodea, por que como dijo JFK, “Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”

Analicemos un minuto lo que ha pasado y puede pasar específicamente en el caso de Comfamiliar, ha sido demostrado no se puede desconocer la labor de su Director Armando Ariza Quintero, quien durante muchos años se dedicó a edificar, construir ampliar, para prestar un servicio a sus afiliados, hasta allí muy bien.

Pero se le salió de las manos, sintiéndose amo y señor de lo ajeno olvidándosele que esta empresa sin ánimo de lucro de carácter privada fue creadas para mejorar la vida de las familias de los trabajadores huilenses.

Pero en algún lugar se malinterpreto y quiso mejorar la vida  de sus familiares, contratándolos como empleados de esta empresa. En otras palabras y para que se entienda de otra forma, donde hubiese sido de carácter publica, la palabra que resumiría esto sería nepotismo.

Refiriéndome taxativamente al título de este artículo, para dar un vuelco total y sano a dicha empresa, tendrían que realizar una depuración radical tanto familiar como afectiva. Una buena poda para incrementar el rendimiento, ya dio el primer paso el ex director, ahora tienen que seguirle los pasos varios directivos y renunciar.

Nadie quiere ser amigo de una persona con doble moral, ahora toquemos el tema de los candidatos en general, no queremos a la madre teresa ni mucho menos, lo que se busca es que la persona tenga valores siendo integro, honesto, con un gran sentido del bien y del mal con una ética inquebrantable.

Esto para resumir que si son tentados a negociados, tenga el suficiente criterio para rechazar y denunciar si es que queremos acabar con la corrupción. Un líder sin integridad es un líder débil que tarde o temprano caerá.

Esto de la salud se convirtió en un castillo de naipes donde cayó el primero y seguirán cayendo muchas más.

Es por ello que respetuosamente los invito a que detenidamente se estudie la propuesta de gobierno de cada uno, el comportamiento público y privado, quienes lo rodean y lo acompañaran al fin, el que se somete a esto está supeditado a que su vida privada sea una vitrina y algo muy importante es saber cómo, cuándo y de donde proviene su financiación. Por qué fórmulas mágicas no existen para ningún negocio.