martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-26 10:03

Los seis derechos violentados por las represas (III)

Carlos Yepes A.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 26 de 2015

Hoy finalizamos el recuento de los seis derechos violentados por la construcción de represas similares al Quimbo indentificados por Ecoportal.net. Esto permite entender la situación actual del Huila y lo que nos esperaría si seguimos empeñados en más represas en nuestro territorio.

El Derecho Cultural, y la Perdida de Nuestro Patrimonio Cultural. El sometimiento de un pueblo empieza por la eliminación de su cultura. En la planificación de las represas la pérdida del patrimonio cultural nunca ha sido tomado en cuenta. El impacto social, espiritual y psicológico ha sido trágico para todos ellos. Cuando las sequías han disminuido el nivel de los embalses, la memoria histórica resucita y queda todo al descubierto como con la represa Madden en Panamá o Benito Juárez en México. Surjen a la luz lo que fueron sus templos, altares, lugares sagrados, edificios con gran valor arqueológico, regiones y lugares físicos importantes, sepulcros y cementerios completos con los restos de sus antepasados; escuelas, clínicas, parques y lo que fueron sus bosque, grandes cataratas, cañones, ríos, valles y cañadas. Las impliaciones sociales y culturales de construir una represa en un paisaje dado son especialmente significativas, localmente obstructoras, duraderas y a menudo irreversibles.

El Derecho a la Alimentación, las represas desplazan a las comunidades que viven de las tierras productivas, los ríos, la pesca, la ganadería, la recolección de leña y la cosecha de productos forestales y otros medios de subsistencia, y los desplaza hacia mayor pobreza, desnutrición, marginación y rompimiento de tejidos sociales y familiares con las reubicaciones hacia una desarticulación sociocultural. La represa corta el acceso a la salud, al agua potable y la educación, pero también el paso hacia otras regiones y pueblos donde se comercializaba o donde tenían sus tierras. Esto se ha dado en Vietnam, China, Malasia, Tailandia, India, México, Guatemala, Honduras, Brasil, etc.

De la represa Sardar Sarovar en la India se informó que se desplazaron 39,700 personas; el BM dijo que fueron 60,000; pero en realidad fueron 205,000 personas. Mientras los gobiernos, las empresas y los bancos presionan para construir una represa, los afectados tienen que ocupar tiempo y esfuerzo en defender sus intereses. La gente queda más pobre y vive con mucha tensión y desgaste psicológico que repercute en enfermedades del cuerpo, dolores de cabeza, llanto e insomnio, además del hambre. Por ello la pobreza se agudiza muchos años antes de la construcción de la represa hasta años después de construida.