miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-19 08:47

Los seis derechos violentados por las represas (II)

Carlos Yepes A.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 19 de 2015

Indignados es como debemos estar todos los Huilenses con el tema de El Quimbo y las demás represas que quieren hacer en nuestro territorio. Me permito hoy presentar la segunda entrega con dos derechos más que nos están siendo violentados con la construcción de represas en nuestro territorio.

El Derecho a la tierra. Las grandes represas en el mundo cubren más de un millón de kilómetros cuadrados, un poco menos de 1% de la superficie de la tierra. Esto equivale a inundar la mitad del territorio de México; dos veces todo el territorio de Centroamérica (Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá); o todo el territorio que abarca el Plan Puebla-Panamá (Centroamérica más los estados del Sur Sureste de México). En Brasil en 1987 había 859 millones de hectáreas inundadas por las represas. Y en el río Paraná las represas inundaron las imponentes cataratas en Guaíra. Las represas Tucurui y Balbina en la selva amazónica inundaron 6,400 km cuadrados. En la India la represa Bargi construida entre 1974 y 1990 inundó 162 pueblos y se llenó también como el Quimbo sin previo aviso.

El Derecho a los ríosvivos. Los ríos reciclan nutrientes, purifican el agua, reabastecen los suelos, controlan inundaciones y son el hábitat del 40% de las especies de peces del mundo. Sin embargo, ¡las grandes represas han fragmentado y transformado al 60% de los ríos del mundo! Los hábitats naturales que llevaron millones de años para formarse, se eliminan para siempre de un momento a otro y de manera irreversible por una represa.

Los sedimentos naturales como las piedras y el cascajo ayudan a formar el canal, el lecho del río, y ofrecen lugares para el desove de peces. El material orgánico que arrastra el río también es alimento de peces, tortugas, aves, y otros animales acuáticos y terrestres. Las represas, al detener los sedimentos provoca que se borre el canal del río (canal fluvial) facilitando las inundaciones. Al liberar agua sin sedimento erosionan más el lecho río o se convierten en pequeños riachuelos rectos río abajo. Como tampoco llega el agua a su desembocadura en el mar (delta o estuarios) se extingue la producción pesquera marina por la falta de agua dulce donde desovan los peces. Una encuesta interna del BM mostró que el 58% de los proyectos de represas se hicieron sin tomar en cuenta los impactos río abajo, aun cuando se predijo la erosión, contaminación y destrucción de hábitat, entre otros efectos.