Los seis derechos violentados por las represas (I)
Carlos Yepes A.
El Huila entero está preocupado por la ola de calor. Sabemos que las represas emiten gases efecto invernadero que aportan al calentamiento global por la descomposición y putrefacción de la biomasa. Pero más allá de lo coyuntural, la construcción de represas similares a El Quimbo ha estado a nivel mundial asociada a la vulneración de importantes derechos fundamentales, nos vamos a referir a seis de ellos en tres entregas apoyados por ecoportal.net.
Primero, el Derecho a la Salud. Las aguas estancadas de las represas generan enfermedades que se asocian con su construcción, están: diarreas, desnutrición, proliferación inusual de mosquitos, viruela, erupciones en la piel, infecciones vaginales, cáncer, tuberculosis, sífilis, fiebre amarilla, dengue y leishmaniasis. Entre los posibles impactos que generan las líneas de transmisión de energía de alta tensión están las malformaciones físicas al nacer; el aumento de cáncer y leucemia en niños, los tumores cerebrales o problemas en el sistema nervioso.
El paludismo se extendió alrededor de la represa Itaipú; y las fiebres y la malaria se difundieron con mayor rapidez en las represas Sardr Sarovar y Upper Krisna en la India, en Brasil y en otros países de África donde la malaria es la principal causa de muerte.
Segundo: el Derecho a la Biodiversidad. Las represas son la principal razón del por qué el 33% de las especies de peces de agua dulce del mundo se han extinguido, están en peligro de extinción o son vulnerables. El porcentaje aumenta en países cuyos ríos han sido altamente represados – casi un 75%-. Desplaza y mata animales de ecosistemas; elimina humedales, fuentes subterráneas de agua, bosques únicos y la fertilidad de las tierras por los sedimentos naturales que ya no llegan.
En Estados Unidos, de tanta presa en el río Colorado su agua ya no llega al mar y en su delta han desaparecido jaguares y garzas y un gran número de pueblos indígenas que ahí pescaban y cultivaban. En Tailandia la represa Pak Mun eliminó 51 especies de animales y se perdieron 11.250 toneladas de peces del sistema del río Senegal. Con la represa Tucurí se perdieron 285 mil has de bosques tropicales y su vida silvestre.
La otra semana veremos dos derechos más que nos violentan las represas, con datos y cifras mundiales para poder así susentar y pedir a nuestros dirigentes “cuentas” acerca de lo que hoy está padeciendo el Huila.
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