Los retos del alcalde y el gobernador frente al cambio climático
Dilberto Trujillo Dussán
Acaba de terminar la cumbre sobre el cambio climático en Paris con la asistencia de todos los presidentes del planeta, las principales empresas multinacionales y las más importantes ONG ambientales del mundo.
Tuve la oportunidad de asistir y podemos decir que el panorama no es nada optimista y que la pregunta recurrente que se escuchó fue, que planeta le vamos a dejar a nuestros hijos.
Ante eso y lo más triste quizá es que se hicieron pocos compromisos, sigue siendo prioritario el mercado y el comercio en lugar de la vida del mismo planeta; se sintió el peso, la capacidad de lobby y la presión de las grandes multinacionales que hicieron valer su fuerza ante los presidentes y de esta manera evitar que se tomaran decisiones que limitaran sus ambiciones económicas en detrimento del interés colectivo y de la salud de nuestra casa, que es nuestro planeta.
Hoy tenemos unas riquezas naturales que son explotadas para el usufructo del capital y de unas pocas personas y no para el beneficio general de la humanidad y como siempre los más golpeados por los efectos del cambio climático serán los pobres del mundo quienes no están en condiciones de adaptarse a los cambios.
Hoy se está hablando ya de los desplazados del cambio climático y de cómo se van a atender, de los responsables ya se sabe quienes son, pero lo más seguro es que todas estas personas van a aumentar los cinturones de miseria de las grandes ciudades donde viven los parias de nuestra sociedad.
Debemos prepararnos para un cambio en la temperatura de mínimo dos grados (según los más optimistas) o de 8 grados los más realistas y es obligatorio que nos comencemos a preguntar como será nuestra vida en Neiva y el Huila con un cambio de esas dimensiones, que va a pasar con municipios como Villavieja, Neiva o Aipe donde las temperaturas son ya insoportables; que será de los cultivadores de café cuando ya no puedan hacerlo en las zonas marginales bajas; que pasará con los ganaderos o con los cultivadores de las zonas del valle del magdalena. Sin lugar a dudas los cambios van a ser fuertes y van a transformar radicalmente la vida en nuestro departamento.
Hoy el tema ambiental debe ser transversal en todas las actividades que desarrollen los gobiernos, dentro de los planes de estudio, las actividades de salud pública, las obras civiles, en cada una de las actividad que las alcaldías y gobernaciones hacen debe estar la exigencia de protección del medio ambiente.
Hoy llegó el momento de pensar que el desarrollo no puede seguir a costas del sacrificio del medio ambiente que en últimas es también sacrificar la vida del planeta.
