Los peores
Con un eufemismo como “deficiente”, “los últimos”, “con dificultades en”, y otros tantos calificativos, algunos medios nacionales reseñaron la noticia de los resultados de las pruebas Pisa que se realiza cada tres años y que mide la capacidad de resolución de problemas de los adolescentes de 15 años de edad.
De 85.000 estudiantes de 44 países y con 15 años edad, 9000 eran colombianos a los cuales se les midió la habilidad a la hora de resolver problemas de la vida cotidiana con los cuales no están familiarizados.
Somos los peores en resolución de conflictos, esa es la triste verdad teñida de otros colores, como solemos hacerlo con todo lo que no nos parece. Pero sí, somos los últimos al lado de Bulgaria, Uruguay, Montenegro, Emiratos Árabes Unidos y Malasia.
Esta verdad, que no es una novedad, es la sombra que nos persigue a todos lados, precisamente porque nos negamos a compararnos con los mejores y, en segundo lugar, porque los recursos para la educación en Colombia son la vergüenza más grande de toda América del Sur.
Claro, cuando se trata de sacar pecho decimos que somos más inteligentes que cualquier ciudadano latino, sin embargo, la indisciplina y las circunstancias socioeconómicas se encargan de desajustar lentamente y con precisión esa ambiciosa ilusión de sobresalir.
Ojalá en estos resultados nos hagan reflexionar, o mejor, pongan a reflexionar a la clase dirigente sobre esta problemática, pues no basta con dar comida en restaurantes escolares, ni con decir que hay transporte para que vayan a la escuela. Hace falta más sentido común a la hora de educar, hace falta que la educación se apropie de la realidad nuestra y la explore para así arrojar propuestas que construyan.
Ya es hora de que dejemos las excusas y volvamos la cara a la educación. Ojalá no solo vuelvan a recordar a Bogotá como la ‘Atenas Suramericana’ sino que toda Colombia sea ese maravilloso país donde se destaquen los estudiantes y jóvenes en relación con otros adolescentes de diferentes países. Podemos tener problemas de corrupción, esa es nuestra principal pobreza, no es otra, porque los recursos abundan y las oportunidades también, lo que pasa es que lastimosamente unos pocos mezquinos y apátridas (líderes políticos) hacen mostrar este país disminuido, y claro, hacen todo lo que puedan para aprobar leyes con ‘micos’ que beneficias a unos pocos.
