Los niños de la guerra
El Registro Único de Víctimas muestra la cifra de 8.942 menores que fueron vinculados de forma ilegal a diferentes grupos al margen de la ley (2.715 fueron reclutados antes de 1985; los más de 6.000 restantes, en los últimos 20 años).
Es decir, casi 9.000 vidas se perdieron en la guerra, en la desesperanza. ¿Por qué los niños tuvieron que padecer los odios de los adultos? Esa es la pregunta que muchos familiares de víctimas no paran de hacerse, sobre todo para esta época donde se habla del fin del conflicto y del repudio a todo lo que significa sometimiento de los menores de edad.
Hay que decir, de acuerdo con este informe, que los departamentos con mayor incidencia de este fenómeno de utilización de niños, niñas y adolescentes son: Antioquia (20%), Meta (9%), Caquetá (7%), Cauca y Tolima (6%), Putumayo (5%) y Nariño, Valle del Cauca y Arauca (4%). Regiones que han sido foco de este tipo de conductas y que, hoy en día, no dejan de preocuparse por lo que pueda ocurrir.
El ICBF hace poco señaló que de sus registros, el 63% de los niños reclutados corresponden a las FARC; a las AUC 18%; al ELN 16% y a las bandas criminales 3%. La Unidad para las Víctimas dice que de esos, el 66 por ciento eran hombres; el 31 por ciento, mujeres, y del 2,3 por ciento restante no tiene registro. En total, un 0,02 corresponde a población LBGTI.
Hay que resaltar que en este registro hay 32.247 personas inscritas por desplazamiento relacionadas con una amenaza de reclutamiento ilícito de niños, niñas y adolescentes. Es decir, familias que abandonaron su hogar porque un grupo armado amenazó con llevarse a alguno de sus familiares.
Podríamos seguir señalando una larga lista de cifras y registros que la Unidad para las Víctimas tiene, pero más allá de estos números, lo que hay es un grito de desesperación y de petición a las autoridades para que reparen a sus seres queridos.
Es por esto que en esta Semana Mayor, la gran petición es para que todos los menores que han sido sometidos, por fin sean reparados por el Estado y encuentren una posibilidad digna de poder seguir viviendo en este país.
