viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-24 10:51

Los magnicidios impunes

Desde el mariscal Sucre, pasando por los de Rafael Uribe, Jorge Eliécer Gaitán, Rodrigo Lara Bonilla, hasta el de Luis Carlos Galán, y el de Alvaro Gómez, para mencionar los más emblemáticos de una miríada de muertos ilustres, todos han quedado en la impunidad, figurando nuestro pais como líder mundial de esta galería del horror.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 24 de 2014

Y la pregunta que tenemos que hacernos, es: por qué no se han esclarecido los crímenes, para encontrar la respuesta al canto. Que es bien simple. Porque de una u otra manera el proclive establecimiento que nos rige ha participado en la matanza, y por lo tanto no le interesa descubrir a sus poderosos determinadores de la clase política que han actuado en alianza con la  delincuencia y las mismas fuerzas de seguridad del Estado.

 

Como ocurrió precisamente en el caso de Galán para hablar del más dramático de los asesinatos impunes por la conspiración que se realizó por parte del podrido statu quo que tenemos, en la cual se urdió la más elaborada empresa criminal para eliminar al más ilustre de los colombianos de la segunda mitad del siglo pasado y auténtica esperanza de renovación moral de las costumbres políticas de alcantarilla que desde hace mucho tiempo se han tomado a nuestro desgraciado país con la más despreciable e incorregible clase política, dispuesta a todo incluido  el crimen para mantener su sinuoso poder y privilegios.

 

Por eso estamos condenados a que nos gobiernen tantos vivos sin honra, en medio de tantos muertos con honra, que hipócritamente lamentamos cada aniversario de los crímenes, afirmando que murieron pero quedaron vivos su ejemplo y sus ideas, cuando lo que vemos en la realidad es que todos: hombres, ejemplo e ideas están bien muertos, porque precisamente ese era el objetivo  del establecimiento politico que los eliminó. Y para muestra no es sino ver lo que pasó con la reciente  elección de Contralor General de la República.

 

Decía Galán hace más de 25 años: “Pero el gran problema que se presenta y se ha presentado siempre para alejar del organismo de control la politiquería que lo infesta e impide con eficacia sus funciones, ha sido siempre el origen de la designación de contralor que, como es sabido, debe ser elegido por la Cámara de Representantes. Esto ha facilitado mil juegos y combinaciones que se encaminan a crear un sistema de contraprestaciones personales entre el elector y el elegido, que no siempre tiene en cuenta la capacidad e idoneidad del funcionario sino la cuota burocrática que éste ofrece a sus electores…”.

Que ha cambiado ahora para afirmar que las ideas de Galán están vigentes, nada. Seguimos eligiendo a los mismos ratones para cuidar el queso de los recursos públicos salidos de la entraña de la politiquería que prometía combatir Galán y por eso lo mataron. Hasta el poder judicial que podia haber contribuído a cambiar las cosas terminó infestado por esta plaga poniéndole en bandeja a los politiqueros la terna para elegir a otro politiquero que continúe con el juego perverso mientras se siguen robando el presupuesto público