viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-21 08:30

Los huilenses la tenemos CLARA

Estamos a cuatro días de elegir –probablemente en primera vuelta– los candidatos que se disputarán, un mes después, la presidencia de la república.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 21 de 2014

De los cinco aspirantes en disputa, se puede decir, que hay dos grandes bloques: uno conformado por Juan Manuel Santos, Unidad Nacional; Óscar Iván Zuluaga, Centro Democrático; Enrique Peñalosa, Alianza Verde y Marta Lucía Ramírez, Partido Conservador, quienes comparten el modelo de libre comercio que está arruinando al país, y, el otro, que representa Clara López Obregón, candidata del Polo Democrático Alternativo, que defiende un programa antagónico al de sus contendores, nacional y democrático, de defensa de la producción y el trabajo nacionales.

No es una categorización de poca monta, ni caprichosa del articulista. Encarna los problemas de fondo de Colombia, a mediados de la segunda década del siglo XXI: la pérdida de la soberanía nacional para decidir, de manera autónoma, sin injerencia externa, sobre el destino económico y social de los colombianos y, consecuente con ello la necesidad de construir una sociedad donde la riqueza y potencialidades del país, se orienten a solventar las necesidades de trabajo, salud, educación, vivienda, cultura y medio ambiente sano para sus habitantes.

Este programa es el de Clara López. En él los campesinos y trabajadores asalariados, así como, los empresarios y productores de los sectores agropecuario e industrial, con los prestadores de servicios, transporte, comercio, etc., tendrán la garantía de que nuestro mercado interno será la base firme sobre la cual prosperarán trabajo y capital, nacionales. Que cualquier relación comercial con el resto de países del mundo se guiará por el principio supremo del beneficio recíproco. Siempre pensando, que nuestro progreso como nación no puede estar condicionado a intereses foráneos por importantes o poderosos que sean.

En esta polarización política, en que las élites en el poder pretenden enredar a los ciudadanos colombianos, no podemos caer en la celada –que cada cuatro años reeditan con una u otra cara– de que hay que escoger el “menos malo”. Ese es un falso dilema. Porque los menos malos, desde hace décadas, están aplicando políticas económicas y sociales que favorecen a unos pocos, mientras  las mayorías salimos perjudicados. ¿O alguien duda que, por ejemplo, las políticas de salud, o de tarifas de servicios públicos, o del precio de los combustibles, o del costo del crédito, o del costo de los insumos agropecuarios e industriales,…, no favorecen a los mismos de siempre: los grandes monopolios extranjeros y nacionales para quienes gobiernan esos “menos malos”? En eso son iguales y se identifican Santos y Uribe y Peñalosa y Marta Lucía. La única alternativa diferente es Clara López.

Por esto y por mucho más, los colombianos y los huilenses la tenemos CLARA. Las diferencias de los otros son de forma, aún si se insultan hasta la vulgaridad; las diferencias con el programa de Clara López son de fondo. Votar por Clara López, es decidir quitarle a Colombia las trabas monopólicas que impiden el progreso nacional,  y garantizar un futuro próspero para los colombianos. ¡Juguémonosla toda! Esta es la oportunidad.

Neiva, 20 de mayo de 2014