Los enigmas en las organizaciones
Fabio Espinosa Soto
El gerente de una prestigiosa compañía de certificación expresaba en un artículo del diario de economía y Negocios Portafolio que una amplia fracción de las compañías alrededor del mundo, que han ajustados sus sistemas de gestión a modelos internacionales, como ISO 9001, ISO 14001 u OHSAS 18001, no han encontrado sus altos niveles de competitividad y seguridad, no han tenido realmente una clara contribución a la minimización del daño ambiental, ni tienen certeza de la contribución a la salud e integridad de su personal. Igualmente, afirmaba: Este resultado indeseable obedece a múltiples factores, como la necesidad de tener un certificado y no un verdadero sistema de gestión de valor agregado, el plagio o simplemente la no comprensión de los beneficios reales que se pueden obtener a cambio de una promesa sin valor.
Hay que visibilizar a las organizaciones desde la perspectiva de conjunto, de manera integral, relacionando las partes que la constituyen, no se puede intervenir en forma aislada un componente de la organización, el engranaje deber ser sistémico apuntando al alcance de Los objetivos institucionales, como de la Visión. Se debe considerar componentes, tales como: el talento humano, lo financiero y lo comercial, para visualizar su integralidad.
En estos momentos de globalización se requiere que las compañías guíen sus negocios teniendo en cuenta aspectos como la innovación, la responsabilidad social y el medioambiente.
Hoy, un aspecto muy importante es la responsabilidad social. Una empresa es socialmente responsable cuando además de ser competitiva en términos económicos no se conforma con el cumplimiento de los mínimos exigidos por las regulaciones legales y gremiales, ofrece productos y servicios para el bienestar de sus clientes y/o usuarios, fundamenta sus acciones en el profundo respeto por la dignidad del ser humano, utiliza los recurso ambientales bajo los criterios de preservación y mejoramiento de las condiciones medioambientales y participa activamente del desarrollo social de las comunidades.
Los distintos tratados de libre comercio que tiene Colombia actualmente han abierto la discusión en el país sobre la necesidad de mejorar los índices de competitividad de las empresas nacionales con miras al mercado mundial.
Además de infraestructura, mejorar los procesos de producción e incentivar la innovación, entre otros aspectos, es primordial que las empresas trabajen en consolidar una efectiva gestión del talento. Esto es clave para alinear los estándares organizacionales con la fuerza laboral y de esa forma obtener los resultados esperados.
Por años, el área de gestión humana ha sido utilizada para manejar las relaciones laborales, el fortalecimiento de la cultura organizacional y la promoción de un buen clima laboral. No obstante, en el contexto del mercado actual esa perspectiva se ha ampliado hasta convertirla en potenciador del talento como elemento diferenciador frente a la competencia.
Su aporte es garantizar la vinculación del personal idóneo que apoye la ejecución de la estrategia definida por la empresa. “Las organizaciones deben precisar esos patrones de conducta y las competencias que necesitan para focalizar el negocio, e identificar esos rasgos y características en las personas que vinculen, para que puedan ser productivas, efectivas y den respuesta a los objetivos y metas organizacionales”, explicó Olga Lucía Jaramillo Naranjo, profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad del Norte.
Desarrollar esas competencias para aumentar la productividad en los trabajadores se puede lograr a través de programas de formación y entrenamiento personal. Sin embargo, sigue siendo requisito indispensable para las compañías incorporar dentro de sus procesos de selección de personal mecanismos que las ayuden a reconocer dichas competencias.
“Las competencias son características subyacentes en el individuo, es decir, hacen parte de su personalidad y están causalmente relacionadas con una actuación efectiva y exitosa en el puesto de trabajo. Por lo tanto, los procesos de gestión humana deben realizarse con base en las competencias requeridas por la empresa”, señaló Jaramillo, experta en Administración de Recursos Humanos.
La gestión del talento humano por competencias es un proceso dispendioso pero necesario para aquellas empresas que desean ver materializada su plataforma estratégica y obtener resultados óptimos en el mediano y largo plazo, pues es de gran importancia conocer qué tipo de personal se necesita para lograr las metas establecidas.
Ya muchas empresas le apuestan a este proceso. Según una encuesta publicada en la revista estadounidense Forbes, para el 96 % de los líderes de las empresas de la Bolsa de Nueva York, es estratégico captar y mantener el mejor talento.
En estos momentos de globalización se requiere que las empresas guíen sus negocios teniendo en cuenta aspectos como la innovación, la responsabilidad social y el medio ambiente. Por tanto, es de vital importancia que los cargos directivos y gerenciales de las compañías sepan interpretar adecuadamente esas demandas para poder orientar su personal a la consecución de dichos aspectos.
