Los derechos no son favores
Clara muestra de lo que significa perseverancia para defender los derechos llámense políticos, sociales, esenciales o fundamentales al fin de cuentas son derechos; es la manera ejemplar de lucha que ha dado Petro y su equipo de juristas, con el fin de poder interponer recursos en Tribunales, las altas Cortes e instancias internacionales.
Quiérase reconocer o no, sea usted uribista, petrista, santista de derecha, del centro o de izquierda, la novela Petro como lo señalan algunos, en donde organismos de control como Fiscalía, Contraloría y Procuraduría han hecho lo propio en cumplimiento de sus deberes y funciones, las que han generado tomas de decisiones que han sido llamadas por el propio presidente como decisiones controvertidas, pero como es están cierto, que el agua moja, la ley es la ley, no le quedó otro remedio que restituirlo a su cargo, el cual como todos sabemos se lo gano en unas elecciones populares. Como podríamos desconocer por ejemplo la elección de algunos parlamentarios que aunque no fueron mayoría en las urnas hoy ostentan credencial de electos, porque la ley es la ley y el sistema electoral colombiano es así. Como olvidar el caso de Cielo González Villa separada de su cargo como gobernadora sin haber sido encontrada culpable por ningún delito fuera o en el ejercicio de su funciones, argumentos que según juristas hoy podría generar salida jurídica viable y positiva a su caso, lo que sin duda interpreta el amplio anhelo de los huilenses que quieren volver a verla liderando de nuevo procesos políticos, sociales y administrativos; pero la ley es la ley y el presidente también la separo de su cargo, como no reconocer al actual gobernador Carlos Mauricio Iriarte que aunque elegido por una absoluta minoría y ante una elección atípica donde solo había un candidato y por poco queda de segundo, en tales circunstancias gano ese derecho a ser elegido, porque la ley es la ley y hoy ostenta el cargo de gobernador; cada caso, como muchos otros a los que aquí pudiéramos referirnos hacen parte de la lucha por los derechos a los que algunos los llaman caprichos y otros la forma misma de acceder, mantenerse o luchar por el poder, espacio que brinda el actual ordenamiento jurídico colombiano, que con algunos vacíos y falta de ajustes, es el que hoy existe, el que brinda la oportunidad de juzgar o de defenderse como la esencia misma de los derechos, los que cuando se reconocen nunca podrán ser vistos como favores.
