miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-07 07:59

Los derechos humanos en nuestro postconflicto

Por Julio Cesar Triana Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 07 de 2015

Aunque muy seguramente el jolgorio de la venidera paz en el país se torna últimamente mucho más mesurado por razón de los recientes episodios de violencia, originados en las confrontaciones internas que han dado lugar a la muerte de integrantes de uno y otro bando de las partes, lo cierto es que los embates de desesperanza también son más remotos y aunque nos genere desconfianza lo que sucede, lo cierto es que recogiendo el sentimiento de muchos, creo que en cambio muy pocos han pensado en que por estas situaciones de acabará el avanzado proceso de paz.

No hay forma de decirlo sin herir susceptibilidades pero como en toda relación en la que es la sinceridad la base de su edificación, lo cierto es que vamos a tener que soportar estos y quien sabe cuántos más embates de pesimismo y amenaza de ruptura porque negociamos en medio del conflicto.

Por esa misma razón creo que lo más importante ahora es pensar a futuro y concentrarnos en lo que será el posconflicto para así lograr algo aún más osado y es que después de los papeles que se suscriban en fé de lo acordado, la realidad no golpee a los depuestos en armas con falta de oportunidades y generemos fenómenos de delincuencia igual o más dañina que la misma violencia que hoy queremos erradicar.

En ese propósito juegan un papel determinante los Derechos Humanos, conceptos de frecuente uso en países violentos como el nuestro, tal vez recordando que somos quienes más los desconocemos, pero que tienen una esencia tan humana como jurídica.

Nada sacamos con hablar de Derechos Humanos si no educamos y nos educamos en el respeto a los demás, desde no mentir en presencia de nuestros hijos hasta descontaminar auditivamente la ciudad con el no uso del pito. Este tipo de temas, para algunos llamados de “cultura ciudadana” sí que va a ser determinante para garantizar una paz meridiana y duradera.

No debe olvidarse que al margen de quienes elaboran los documentos de la paz, hay miles y millones de colombianos que han estado involucrados como víctimas y victimarios en el conflicto y por esa misma razón, de la forma en que manejemos nuestras relaciones y sepamos conducir la tolerancia del futuro post conflicto, dependerá el éxito de éste.

Está en mora el estado de arrancar una agresiva campaña de cambio de valores, de culturización, de respeto y de tolerancia hacia el otro para así allanar el camino de la etapa más difícil del proceso de paz.