Los cultivos transgénicos en el Huila
Un informe exclusivo que publica hoy DIARIO DEL HUILA da cuenta del crecimiento que se ha dado en el departamento en la implementación de las semillas transgénicas en cultivos como el algodón y el maíz.
Esta tecnología, criticada por algunos y apoyada por otros, se incrementa año tras año no solo en esta región sino en todo el país. Las cifras del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) revelan que en 2007 se cultivaron en el territorio nacional 6901,4 hectáreas de maíz genéticamente modificado mientras que el año pasado fueron un poco más de 89.000 hectáreas.
El maíz y el algodón transgénico o biotecnológico tienen características como la resistencia a algunas plagas o tolerancia a ciertos herbicidas.
Por otra parte, el algodón modificado genéticamente también ha crecido en Colombia todos los años a pesar de las dificultades del mercado interno e internacional. En el año 2002 fueron solo 2000 hectáreas cultivadas en el país, pero en 2014 se acercó a las 30.000, hubo un pico en 2011 de 49.334 hectáreas sembradas.
Una de las cifras interesantes del trabajo realizado por Agro-Bio es el de la utilidad de este tipo de tecnología en el cultivo de flores. En Cundinamarca las hectáreas sembradas fueron solamente 12, pero son claveles azules que en Asia pueden costar hasta US$50 cada uno, una cifra importante para los floricultores colombianos.
El Huila es el tercer departamento con más cultivos de algodón transgénico. Los campesinos de la región sembraron el año pasado 1695 hectáreas de estas semillas. En el pódium los líderes son Córdoba (14.872 hectáreas) y Tolima (9119 hectáreas).
Ya en el caso del maíz biotecnológico la participación del Huila es más modesta. Ocupa el séptimo lugar entre 21 departamentos que ya están implementando esta tecnología. El total de hectáreas cultivadas fue 2410 mientras que Meta, que es el primero, alcanzó 22.031 hectáreas.
El futuro para este tipo de cultivos es positivo o negativo dependiendo de qué grupo lo conozca (que esté a favor o en contra). Se avecina en Colombia, en unos tres años, el permiso para cultivar una papa modificada genéticamente que será resistente a la polilla guatemalteca, una plaga que genera importantes pérdidas económicas a los agricultores colombianos.
Según Corpoica, la polilla guatemalteca causa pérdidas en el cultivo de la papa que van desde el 35% hasta el 100% de la cosecha. Esto se traduce en cerca de $90.000 millones anuales en pérdidas para los campesinos colombianos. La investigación la está llevando a cabo la Corporación para Investigaciones Biológicas (CIB), ubicada en Medellín.
