sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-17 09:08

Los costos de la corrupción

Editorial

Escrito por: Editorial | enero 17 de 2017

Desde esta casa editorial, hemos sido reiterativos que en todos los ambientes de la opinión pública, se empieza a presentar un rechazo generalizado por los innumerables casos de corrupción que se están presentando en este país, sin que exista una respuesta fuerte y coherente por parte de los Organismos de Control, que empiezan a adelantar las indagaciones preliminares y cuando se encuentran hechos que reflejan un verdadero detrimento patrimonial, se inician los procesos de investigación contra los funcionarios responsables del manejo de la ordenación del gasto, pero que desafortunadamente los expedientes se mantienen estáticos en los anales de las dependencias judiciales. Mientras las comunidades observan con tristeza y con rabia, que muchas obras públicas se encuentran paralizadas, otras ya terminadas con sobrecostos y con una deficiente calidad de los materiales utilizados durante su construcción, que enarbolan la bandera de la corrupción administrativa, sin que existan responsables por haber transgredido las normas de contratación pública.

De acuerdo a los informes emanados por el Fondo Monetario Internacional, la corrupción le cuesta al país, un 4% del PIB. Señalan que esta práctica ilegal le ha costado a Colombia, durante las dos últimas décadas, 189 billones de pesos. Por eso es muy injusto que el gobierno nacional tenga que acudir a la figura de las reformas tributarias, para buscar el equilibrio de las finanzas públicas nacionales. Con estos recursos birlados a los colombianos, se podría haber evitado la presentación y aprobación, de las últimas 10 iniciativas gubernamentales para modificar la estructura tributaria del país y no tener que apelar a estas medidas que van en contra de los exiguos ingresos de los colombianos. Es muy triste ver que, con la última, aprobada a pupitrazos por el parlamento colombiano a finales del mes anterior, solo se espera recaudar cerca de 23 billones de pesos durante los últimos tres años. Los escándalos que han estallado últimamente y que se han convertido en noticia en los medios de comunicación, han despertado una reacción en cadena por parte del pueblo colombiano, contra las medidas del ejecutivo nacional. Tal son los resultados de la imagen positiva del actual presidente de los colombianos, que presenta un índice desfavorable superior al 80%, así haya logrado firmar el Acuerdo de Paz Renegociado con las Farc y su respectiva desmovilización que es considerado un hecho histórico para la paz de los colombianos. Además, obtuvo el premio Nobel de paz 2016, y ésto no se ha visto reflejado en dichos indicadores. Así el equipo económico del alto gobierno no lo acepte, las denuncias permanentes sobre corrupción administrativa, suman al impacto corrosivo, y no medible, de este delito sobre el crecimiento económico, la igualdad y la calidad de la gobernanza de un país. La experiencia internacional indica que afecta negativamente al crecimiento a largo plazo, porque es un síntoma del fracaso institucional, que a menudo involucra a una red de políticos, organizaciones, empresas y particulares.