viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-28 11:38

Los conspírelas informáticos

Hagamos memoria y recordemos la llamada Conspiración Septembrina.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 28 de 2014

Está en nuestra historia y es algo que no se puede repetir. Recordemos que se quería acabar con la vida del entonces presidente de la Gran Colombia, nuestro libertador Simón Bolívar, de allí la historia dice que saltó por la ventana y  gracias a que Manuelita lo disuadió, salto por la ventana y se escondió debajo de un puente y agravó su tuberculosis.

Hoy, el hacker Andrés Sepúlveda prendió el ventilador, que además se me hace gravísimo para nuestra democracia, para nuestra libertad de opinión y expresión, para la esperanza de la gran mayoría de los colombianos que con inmensa necesidad imploramos y queremos ¡La Paz!

Atentar contra La Paz de Colombia es no querer al país, ni a los ciudadanos de bien. Pienso que es atentar contra la vida de todos nosotros, pues La Paz se anhela desde hace más de 50 años. Ahora bien, creer o no en las declaraciones que empezó a dar Sepúlveda, que  investiguen y castiguen a los involucrados y se encarguen las entidades de administrar justicia.

No soy quien tiene el poder ni la sapiencia para  juzgar pero sí, desde mi humilde punto de vista se, que no puede quedar en la impunidad y se deberán judicializar a todos y cada una de las personas que intervinieron directa o indirectamente con apoyar y alentar a este grupo de hackers; de atentar e intentar acabar con un proceso de paz, tan necesario para los ciudadanos.

Canallas, bandidos y bandidas, esa necesidad y ausencia de poder han enloquecido a más de uno. Nació un proyecto político, un movimiento, únicamente con ideología de venganza, una venganza por el poder.

Lástima siempre en medio de intereses personales, de un conflicto armado y de la guerra más sucia de los últimos años, la guerra del poder por el poder.

Que caigan y judicialicen a los “dignos” porque ahora nadie conoce al hacker. Pobre hombre se le acabo la vida, ahora que le dieron una cachetada para que hablara y dos, para que se callara. No lo ha parado nadie, a tal punto que duerme con chaleco y cobija antibalas, ¿cómo serán de peligrosos y poderosos los enemigos de Sepúlveda? se le acabo la vida, está muerto en vida, porque creyó firmemente en un hombre de corazón grande que enceguecido por su dominio carismático, sin importarle que pudiera pasar con el resto de los colombianos, querían acabar con la ilusión de los colombianos.

“La necesidad de llegar a buen término el proceso de paz hoy, para nosotros es                        más importante que cualquier otra necesidad”.

Y si lo que el hacker denuncio llegase a ser cierto, que por dignidad los miembros del movimiento político creado renuncien a sus curules, den un paso al lado.

Salus populi suprema lex”, la salvación del pueblo es la suprema ley y entiéndase claramente que es justicia, equidad y no, autoritarismo a donde querían llegar, y  por salud democrática se acabe la reelección inmediata.

      Mauricio Bahamón Oliveros