lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-29 08:34

Lo que se regala no se quita

Colombia sigue dando debates Bizantinos. Esta vez el responsable no fue el Congreso sino la honorable Corte Constitucional, quien ayer durante todo el día estuvo analizando una tutela que pide se devuelvan 122 piezas precolombianas que en 1893 el presidente encargado de Colombia, Carlos Holguín Mallarino, regaló a la reina regente de España.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 29 de 2016

Las conclusiones del análisis aún no se conocen, pero la discusión fue de un día, según lo reseñaron algunos medios nacionales. La Corte Constitucional evalúo si el gobierno debe pedir a España la devolución del Tesoro Quimbaya, regalado en el siglo XIX por un mandatario colombiano a una reina española y actualmente en el Museo de América de Madrid.

El autor de esta interesante iniciativa fue el ciudadano Felipe Rincón, postura que será contrastada con la versión de funcionarios gubernamentales y de expertos nacionales e internacionales en patrimonio. ¿Qué se está pidiendo?: “la protección de los derechos colectivos de los colombianos a la moralidad administrativa y al patrimonio público, que estima conculcados con la entrega de los bienes históricos y arqueológicos que integran el denominado Patrimonio Cultural Quimbaya”.

Han pasado más de 120 años, y Colombia (porque un ciudadano lo tuteló), ahora está analizando esta situación, de lo contrario no lo habría hecho, pues esta parece ser la conducta de nuestros funcionarios estatales cuando se trata de defender el patrimonio de la Nación.

Pero más allá de esta discusión que debió darse hace más de 100 años, para que por lo menos fuera un tema resuelto, pues ahora vuelve a resurgir y si no queda definido, el debate se volverá a dar, pese a las advertencias simples y de sentido común que algunos antropólogos han dado.

“Lo que se regala no se quita”, dijo el antropólogo Fabián Sanabria, quien además fue el director del Icanh (Instituto Colombiano de Antropología e Historia). Y es cierto, cómo después de una centuria vamos a tratar de justificar un descuido para pedirle una riqueza a un país, cuando el mismo presidente de entonces se lo dio.

Esta discusión demuestra cuán absortos estamos y cuántos despreciamos nuestro patrimonio, y cómo despertamos muchos años después para hacer reclamos a las decisiones obnubilantes de los presidentes de turno.