Lo que queremos
Como un hecho histórico puede considerarse el resultado electoral del departamento del Huila en donde en la primera vuelta el candidato del Centro Democrático Oscar Iván Zuluaga
triunfó en la totalidad de los municipios por un amplio margen frente a los demás candidatos y en la segunda vuelta se consolidó la mayoría con el apoyo de la candidata del partido conservador Martha Lucía Ramírez, cuyas banderas fueron acogidas sin reservas por el diputado Carlos Alirio Esquivel.
El candidato Zuluaga obtuvo 262.807 votos limpios de toda contaminación, mientras que el candidato reeleccionista alcanzó escasamente los 95.987 votos. Desafortunadamente, a nivel nacional Santos obtuvo 7.839.342 votos y Zuluaga 6.917.001. Cumplió así la promesa de su triunfo del Presidente ante los senadores, mermelados y acongojados del Partido Conservador que lo visitaron después de la primera ronda Presidencial, a quienes advirtió que tenía grandes reservas de ¨municiones¨ para el 15 de junio, así como toda la maquinaria y el poder del Estado. El control casi absoluto de los medios de comunicación no había sido suficiente para imponer su nombre ante los Colombianos. Entonces había que comprar los votos con dineros oficiales provenientes de los mal llamados y mal utilizados cupos indicativos, con la indebida participación de los servidores públicos, y con el apoyo casi total de los voceros de la izquierda Colombiana y de los grupos armados por fuera de la ley.
Seremos críticos firmes del gobierno en esta nueva etapa. No hay razones de peso para creer que el nuevo cuatrenio será mejor. Ojalá esté equivocado.
Confiamos, en el buen resultado de la estructuración que está realizando el nuevo partido ¨Centro Democrático¨, tanto a nivel nacional, departamental y municipal. Será un partido de verdad democrático, participativo en la escogencia de los mejores y eficaz para solucionar los problemas y las angustias del pueblo Colombiano. El Centro Democrático presentará el 20 de julio, al Congreso de la República, proyectos de ley en ese sentido, como también en lo relativo a los sistemas electoral y judicial.
No queremos un país en donde imperen la corrupción y la pobreza. No queremos un país donde no haya justicia. No queremos un país inseguro. No queremos un país al servicio de los más pudientes. No queremos un país sin libertad de los medios de comunicación. No queremos un país sin democracia. No queremos elegir un Congreso ni funcionarios públicos con votos comprados. No queremos más engaños.
JORGE ELISEO CABRERA CAICEDO
