viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-12 09:11

Lo malsano de Uribe

La figura del expresidente Uribe es tan malsana y tan tortuosa que a sus seguidores les hace justificar sus acciones.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2014

Para ellos todas sus frases son testimonio bíblico y sus errores evidencia sacrosanta de una patria que está por encima de todo, para sus intereses y para los intereses de una pírrica minoría representada en  “Los gremios”, según su saber y entender los únicos con derecho a la seguridad, la patria, la potestad. Apología garciamarquiana del “Otoño del patriarca”

No parecen recordar los miles y miles de desplazados que dejaron sus ocho años de gobierno. Cientos de campesinos inocentes encarcelados perdieron sus escasos recursos. Hoy muchas de esas demandas por encarcelamiento injustificado hacen cola para ser pagadas por la Fiscalía General de la Nación. No recuerdan el amargo embuste de Agro Ingreso Seguro y da pena cuando a sus seguidores se les escucha decir que en lugar de que roben los demás que robe Uribe.

No recuerdan los escándalos protagonizados por sus parientes cercanos, sus hermanos con el paramilitarismo, sus hijos con negociados, uno de sus primos todavía purga condena por alianzas diabólicas con los peores asesinos de este país. Tampoco recuerdan, y lo justifican, el negociado que realizó a punta de notarías para lograr la aprobación de la reforma constitucional para su primera reelección, que bien valdría que la Corte Constitucional la declarara inexequible, con todos los vicios que allí se ventilaron.

No recuerdan los cientos de desaparecidos por las operaciones encubiertas de los organismos del estado con los llamados “Falsos Positivos” que no eran más que la peor carrera criminal desatada en la euforia esquizofrénica por mostrar resultados, como tampoco recuerdan la falsa desmovilización de un frente guerrillero en el Tolima que nunca existió o las operaciones criminales de la policía secreta del DAS, violando la intimidad de las personas. No recuerdan que convirtió al estado en un mecanismo policivo donde unos vigilaban a otros, y pagaba versiones acusadoras, actividad propia del peor momento del nacional-socialismo (léase Nacismo).

Lo anterior solo parte de los horrores que el régimen uribista entronizó, pero quedan el atraso de más de cincuenta años en vías públicas, en sus ocho años de gobierno no se creó una sola plaza educativa en educación superior, fue la peor época de la aplicación de la ley cien en salud, estuvieron en boga los paseos de la muerte y no había adónde acudir para quejarse. Pícaros como David Murcia, con su anuencia, hizo ‘el Tumbis’ más impresionante de que se tenga memoria a sencillos hombres y mujeres del país a través de las famosas “Pirámides” y hoy no han sido resarcidos. Y la seguridad urbana fue una de las más desastrosas de que se tenga memoria. Tampoco acabó con la guerrilla, como era su promesa, y realizó la negociación más cómplice y nefasta que se pudiera ver con criminales narcotraficantes y paramilitares.

De allí que es imposible ocho años más de lo mismo, si el domingo no se toma una decisión seria y acertada por el bien de Colombia y nuestros hijos. Ellos van a cobrarnos. Pero Uribe es tan nefasto que le hace secar el cerebro a intelectuales de la capacidad de William Ospina.