Libertad Religiosa en el PND
Por Carlos Alberto Baena López
Durante la semana inmediatamente anterior, el Congreso de la República dio su aprobación definitiva al Plan Nacional de Desarrollo, nueva ley en Colombia que traza el rumbo de estrategias, programas y proyectos desde el ámbito nacional, para los próximos 4 años de gobierno.
El asunto no es de importancia menor, pues incluso, cuando los nuevos mandatarios locales que se elegirán en octubre de este año, presenten a consideración de asambleas y concejos en el 2015 sus propios planes de desarrollo, entre lo más acertado está el articular sus propuestas con el Plan Nacional.
La iniciativa siempre es del Gobierno que resulta elegido, mas su paso por el Senado y por la Cámara de Representantes, permite enriquecer su contenido, con propuestas dirigidas a complementar y mejorar lo que ya viene dentro del documento.
Una de ellas, aunque no la única, es la que queremos destacar en esta oportunidad: La inclusión de la Política Pública de Libertad Religiosa, de Cultos y de Conciencia, dentro del Plan Nacional de Desarrollo.
La idea; que había sido trabajada especialmente entre el Ministerio del Interior y el Departamento Nacional de Planeación; estaba presente en las Bases del Plan, sin embargo era necesaria su inclusión dentro del articulado definitivo que finalmente resultó aprobado.
La proposición fue entonces radicada por las Bancadas del Movimiento Mira y del Partido Liberal en la Cámara de Representantes, y a la postre contó con el acompañamiento de todas las colectividades en el Congreso, todo precedido de un trabajo de construcción colectiva en el que participaron líderes y lideresas religiosas del país, pertenecientes a diversas confesiones, congregaciones y confederaciones.
Así las cosas, el PND 2014-2018 conmina al Ministerio del Interior a que promueva el reconocimiento de las Organizaciones Civiles basadas en las Libertades Religiosa, de Cultos y de Conciencia, y además, que formule y mantenga actualizada la Política Pública de Libertad Religiosa, de Culto y de Conciencia, de manera participativa, en términos de Igualdad y Equidad, destacando su aporte al bien común local, regional y nacional.
En el Movimiento MIRA estamos convencidos de la importancia histórica de esta norma, no solamente por lo que representa para el reconocimeinto material, más que formal, de la Libertad Religiosa, sino porque es un paso acertado, como el que más, en la dirección correcta para construir Convivencia con Respeto y Cultura de Paz en nuestro país.
