martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-14 08:42

Liberales progresistas y alfabetización política

Carlos Yepes A.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 14 de 2015

El proceso de desmonte del neoliberalismo en América Latina, que estuvo en boga en todos los países en las décadas de 1980 y 1990, lo inició con fuerza la elección de Chávez en Venezuela en 1998. Poco después vinieron elecciones de corte progresista como la de Lula en el Brasil, Lugo en Paraguay, Funes en el Salvador, Bachelet en Chile, Morales en Bolivia, Mujica en Uruguay y Zelaya en Honduras. Hoy la victoria electoral de Macri en Argentina y la derrota de Maduro en Venezuela dan claras señas de un nuevo rumbo hacia el neoconservatismo en América Latina.

Hay que reconocer que en conjunto para América Latina  algunas condiciones sociales se vieron beneficiadas de manera significativa como puede ser la de la reducción de la pobreza absoluta, algo nada fácil para este continente inmerso en un mundo dominado por la derecha y donde ser de izquierda es tan difícil como permanecer virgen en un prostíbulo.

Sin embargo hoy la derecha se está beneficiando de los errores de los gobiernos llamados “progresistas”. La implementación de estos modelos alternativos al neodesarrollismo consumista no fue capaz de desligar a las economías de características propias del neocolonialismo  tales como la dependencia de exportación de productos primarios y la falta de consolidación de un mercado interno sustentable, no se avanzó tampoco en la reducción de la desigualdad social. En cuanto a lo político los logros de los más pobres fueron vistos como iniciativas del Estado de corte asistencialista y no como procesos de inclusión social lo que no permitió organizar sólida y políticamente al proletariado.

La excepción la constituye Bolivia como verdadero “gobierno progresista” y éste logro lo basa justamente en haberle dado la prioridad que se merecen los movimientos sociales y las bases electorales como aliados políticos, Morales desarrolló una verdadera y estratégica campaña de alfabetización política.

Por eso parece a nivel local muy acertado y estratégico el camino de los liberales progresistas. Han demostrado que tienen claro que en un mundo donde priman el poder financiero y el consumismo, no podemos olvidar que la sustentabilidad de un proyecto político lo da es la formación y organización política de sus bases electorales. Los gobiernos progresistas de América Latina y el partido liberal en Colombia se dejaron ganar por la corrupción y descuidaron lo que para Morales en Bolivia ha sido su factor de éxito: la “alfabetización política”.