sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-03 08:56

Levantando la alerta

Editorial

Escrito por: Editorial | marzo 03 de 2017

A pesar que la Oficina Departamental de Gestión de Riesgo, levantó la advertencia de alerta que se había impuesto en la zona rural, por el represamiento de la quebrada El Tigre, afluente de rio Neiva, en jurisdicción de la vereda Colón del municipio de Algeciras, se deben extremar las medidas de monitoreo permanente, sobre el comportamiento del cauce de los mismos, ante un eventual recrudecimiento del invierno en la parte alta de las microcuencas en la Cordillera oriental. Hay un factor detonante en dicha zona, es la inestabilidad geológica, que presenta el área de influencia de este territorio. En las fotografías aéreas que suministraron los organismos de socorro, que sobrevolaron la zona afectada, se puede comprobar la deforestación agresiva a que ha sido sometida, por los moradores de la zona. Inclusive las practicas agrícola inadecuadas, han desestabilizado los terrenos de alta pendiente. Los permanentes incendios forestales en épocas de verano, también ha contribuido a desestabilizar esta área. La directora de esta dependencia, Isabel Hernández Ávila, presidió una reunión al término de un sobrevuelo en la zona, con apoyo del Ejército Nacional, de las autoridades locales y departamentales.

El área de alerta incluyó tramos de la quebrada El Tigre y de río Neiva, donde se reportaron represamientos por la caída de deslizamientos sobre los cauces de ambos afluentes. En la quebrada El Tigre se produjo la apertura natural del dique y el agua ya está drenando sin ningún tipo de riesgo, por el momento. Igual situación se dio en río Neiva y el agua está pasando de manera natural. Lo importante es que los diques que se habían producido sobre los cauces de los mismos, comenzaron a drenar de manera natural. El gobierno departamental, que lidera Carlos Julio González Villa, deberá solicitar a Ingeominas, la presencia de una comisión técnica conformada por geólogos y expertos en geotecnia, para que haga un diagnóstico y una valoración exhaustiva de la zona afectada. Es indispensable que se estructuren estrategias para despejar las remociones en masa que quedaron, con el fin de evitar futuras emergencias, en épocas de alta pluviometría. Hay que estar atentos y mantenerse en alerta, mediante la revisión y monitoreo permanente de las fuentes hídricas. A la vez, la población debe estar atenta a los llamados oficiales, de la gobernación del Huila, Alcaldía de Algeciras y de los organismos de socorro, en caso de que se vuelva a presentar una situación similar. Aunque la amenaza persiste y la comunidad que habita en las riberas de río Neiva, debe permanecer en alerta. La situación planteada por un represamiento en zona rural de Algeciras se encuentra en estudio y no representa por ahora un riesgo inminente y de la magnitud que pudiera generar, una emergencia mayor.