Legado con retos y riesgos
Me resisto a creer que provenga de políticos huilenses cualquier intento de quitar líderes de en medio a través de acciones violentas.
Bajo el título “La herencia política de un hijo a su madre”, el periodista Norbey Quevedo, de El Espectador (24-03-14), publicó una crónica de su autoría sobre lo que él describe, con especial tino, como “un hecho sin antecedentes en la historia política de Colombia”. El cronista se refiere al dramático episodio que cobró la vida promisoria de Sergio Younes Rincón y a la asunción de sus banderas políticas por su madre, Ana María Rincón Herrera, lo mismo que a la posterior elección de esta como representante a la Cámara.
La exaltación que hace el periodista de las calidades éticas, profesionales y humanas de Sergio y Ana María son más que merecidas. Sergio era una vida fecunda, rutilante en el firmamento de la política huilense, que, con discurso coherente y brillante, se abría paso a grandes escenarios de la política nacional; un joven a cuya impecable condición de ser providencialmente bueno, recto, solidario y prudente, nadie en el Huila le hacía sombra. La suya era una victoria que se anunciaba sin disputa ni quebranto. Lideraba por los montes las encuestas de opinión para Cámara, frente a candidatos con peso específico y de trayectoria en los menesteres electorales. Su llegada al Congreso era una victoria que se vislumbraba y que bien hubiera podido celebrase por anticipado y sin temores.
Ana María llega al Congreso con experiencia vital, de más de 20 años, en el sector financiero. Su formación académica en administración de empresas, especializada en gerencia de empresas estratégicas, le permitirá ser eficiente vocera de los huilenses la Cámara, desde donde hará, sin duda, invaluables aportes a nuestra debilitada hacienda pública, esto gracias al zarpazo a las regalías con el que fueron castigadas las regiones productoras de petróleo. La candidatura de Ana María fue un acierto de los dirigentes de su partido y, sobre todo, la más afortunada selección de quien debía ser portadora del honroso legado de Sergio Younes. Inmenso reto.
El cronista de El Espectador dice que sobre Sergio se cernían amenazas de muerte y ahora, como si fuese una herencia macabra, sobre la vida de Ana María.Que la corrupción política en este departamento ha llegado a niveles repugnantes y de insoportable degradación, no lo dudo; que las Farc han asesinado o atentado contra líderes políticos huilenses o que tienen en la mira a otros, también es cierto; pero, porque los conozco, me resisto a creer que provenga de políticos huilenses cualquier intento de quitar líderes de en medio a través de acciones violentas.Esto no sería obra de políticos, sino de despreciables y comunes mercaderes del crimen.
