viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-30 09:01

Lecciones de Vida de Mario Hernández

El apreciado sacerdote Milciades Vargas Motta en alguna ocasión expresó una de esas famosas y sabias frases de Confucio que dice "Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío", haciendo referencia a que la exagerada abundancia en la formación de los críos es lo más inconveniente que existe para lograr personas capaces de enfrentar el mundo y valorar lo que durante en la vida se va ganando con esfuerzo y dedicación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 30 de 2014

El hecho de venir de una familia bastante humilde, con las limitaciones propias de esta condición, me han permitido ir ganando espacios y posiciones con un trabajo constante y dedicado, siempre tomando como ejemplo a personas que admiro por su incansable lucha y perseverancia.
Continuando con este hilo conductor quise aprovechar la oportunidad que me abrió la feria exposición que organiza la Cámara de Comercio de Neiva, para participar en un conversatorio con el empresario Mario Hernández y conocer la parte humana de este próspero industrial colombiano.
Mario es una persona altamente sencilla aunque posee la sencillez de quien sabe lo que tiene y se muestra como es, sin importar a quién guste o incomode y eso visto como una cualidad, permite que se presente como un ser humano permeable de quien se puede aprender muchísimo porque oculta muy poco de su personalidad.
La fórmula mágica para lograr el éxito empresarial del señor Hernández la soporta en una palabra básica de tres sílabas que no tiene mayores complejidades y que es el "TRABAJO" y cuando hizo referencia a esto recordé otro adagio popular que alguna vez utilizó Harold Salamanca que dice: "El que trabaja no come paja", y ahí se los dejo para que lo analicen ustedes mismos.
Aunque es muy loable que los hijos de los ricos hereden sus fortunas y mantengan las empresas que sus abuelos o padres fundaron y erigieron, es mucho más valioso conocer a esos individuos que con ahínco y sacrificio han forjado emporios empresariales y hoy son vistos y escuchados con admiración como es el caso de nuestro citado Mario Hernández.
Yo he sacado el mejor provecho de esta charla, de las respuestas que dio a las preguntas que el público le hizo, como la que hacia referencia a que una formación académica sin práctica era una formación muy débil y que para ser exitosos como empresarios o ejecutivos, había que untarse de cada elemento en las etapas de los procesos que hacen parte de la empresa a la cual uno pertenece.
Así cómo Mario Hernández, Arturo Calle, Rafael Molano (Productos Ramo) y muchos otros que tal vez ustedes conozcan y que son de esta hermosa región del Alto Magdalena; quienes tengamos interés en desarrollar empresas, debemos aplicar esas lecciones de vida que tanto contribuyen para que recorramos verdaderos senderos de éxito empresarial.
Quiero finalizar este escrito con un proverbio Holandés que reza: "Cuando soplan los vientos de tempestad unos corren a refugiarse… y otros construyen molinos”.