viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-15 08:39

Las victimas en la agenda de negociación de la habana

El Gobierno Nacional y las FARC tienen el deber de reconocer y aceptar la importancia de incluir a las víctimas en la agenda de negociación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 15 de 2014

En los últimos 50 años los distintos procesos de paz se han caracterizado por desconocer su existencia. La célebre frase de Belisario Betancourt Cuartas corrobora esta postura: Abrimos hoy una etapa distinta…Trazamos una línea cauterizante entre el pasado padecido que nos separa y dividía sobre el cual tendemos todos hoy un manto de perdón y olvido.  De perdón y olvido han estado rodeados los procesos de negociación en este país. Uno de los más recientes es el realizado con los paramilitares, que a pesar de señalar en la Ley de Justicia y Paz los derechos de las victimas a la verdad, la justicia y la reparación, tienen en su haber un manto de impunidad sin precedentes: De 3.000 hombres sometidos a la justicia por más de 24 mil homicidios, solo 14 cuentan con una pírrica condena de 8 años, muchos de los cuales están listos a ser liberados.  

La experiencia del proceso de paz con los paramilitares deja importantes enseñanzas sobre la débil institucionalidad que acompañan estos procesos, especialmente en torno a la persecución de los delincuentes donde la impunidad gana terreno y  son muchas las victimas que claman por justicia y condiciones dignas de vida en el marco de los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

El reto de garantizar los derechos de las víctimas no es un asunto de poca monta, constituye un referente para medir qué tan sólido es un proceso de paz, donde existan condiciones para la   reconciliación, en el entendido que la paz, requiere de ingentes esfuerzos, en términos de inversión social. Celebro que la Agenda de  Habana tenga en cuenta a las víctimas, siempre y cuando esto no sea una estrategia politiquera y termine constituyéndose en el perdón y olvido acostumbrado. La práctica nos muestras serios reparos frente a los resultados obtenidos. La seriedad de los negociadores se medirá si en efecto se logra el justo medio entre las prebendas a los insurgentes y los derechos de las víctimas.

Director Grupo de Investigación Derecho Internacional y Paz*

Universidad Surcolombiana

 

         Alfredo Vargas Ortiz