miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-18 07:46

Las tierras de las FARC

Se siguen recuperando tierras en Colombia. La última cifra reportada es de 280.000 hectáreas de tierra recuperada que según cálculos equivale a todo el departamento del Quindío.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 18 de 2015

De acuerdo con el Gobierno, todas estas tierras estaban en manos de las FARC, grupo autodenominado ‘Ejército del Pueblo’, que ha hecho, al igual que los grupos paramilitares, que cientos de campesinos salgan de sus parcelas.

Todas estas tierras serán regresada a los campesinos, según expresó el presidente ayer, un acto que es más que justo, pues le fueron arrebatadas hace años y ahora se volverán a encontrar con su pasado. Estas tierras, al perecer eran habitadas en parte por familiares de integrantes de las FARC.

En los predios, uno ubicado en el Meta y otro en el vecino departamento de Caquetá, confluían los bloques oriental y sur de las FARC.

“Hay tierra suficiente que ha sido adquirida ilegalmente que alimentará el banco de tierras”, afirmó el mandatario, quien detalló que se trata de 9 grandes predios, avaluados en cerca de 450.000 millones de pesos.

Los terrenos fueron recuperados luego de una labor conjunta del Incoder, la Superintendencia de Notariado y las Fuerzas Militares, en un plan bautizado ‘Campaña Espada de Honor 3’.

Indudablemente es un golpe importante a esta organización guerrillera, paramilitares o inescrupulosos, que han ocupado terrenos ilegalmente que se  han hecho a terrenos que no eran de su propiedad.

Hay que destacar esta operación que quizá se convierte en la más  exitosa en este aspecto.

Seguramente en los próximos días se conocerán nuevas operaciones para recuperar predios adquiridos ilícitamente. Una labor necesaria y que estaba en mora, pues hace 50 años se inició un conflicto que se desprendió precisamente de intereses por la tierra, así nació la guerrilla, y curiosamente ahora los grupos subversivos han propiciado más violencia invadiendo terrenos.

Ojalá muy pronto, los campos abandonados sean ocupados por campesinos emprendedores y con deseos de salir adelante con la producción de cientos de hectáreas.