Las organizaciones sociales y solidarias.
Israel Silva
La Ministra del Trabajo Clara López Obregón, estuvo en Neiva el 17 de marzo instalando la Mesa Departamental de Organizaciones Sociales y Solidarias del departamento del Huila. Esta iniciativa convocada por el Ministerio y los gremios de la economía solidaria en el país, es un esfuerzo desde la institucionalidad y los organismos de representación de otorgarles el reconocimiento y respaldo a las labores que desarrollan en favor de la paz y el trabajo social en un país que cada vez más se desinstitucionaliza y pierde su legitimidad por cuenta de los fenómenos de corrupción que se viven a diario en el contexto nacional. Desde la economía solidaria valoramos el esfuerzo que se hace por parte de la administración que lidera la dirigente de izquierda Clara López Obregón. Su papel aunque muy cuestionado por un sector por hacer parte del Gobierno de Juan Manuel Santos, quien sufre el desgaste y el desprestigio por la financiación de la campaña electoral con recursos de Odebrecth, también hay que decir, que las opiniones y propuestas de Clara López en defensa de la economía solidaria como una alternativa empresarial y el trabajo decente vale la pena reconocérselo.
Clara López Obregón es una lideresa, es parte de ese abanico de mujeres que pertenecen a la izquierda y que hoy están buscando construir un bloque de unidad que sea capaz de derrotar a la derecha que se viene aglutinando con posiciones y propuestas que terminarían con los pocos avances y logros en las negociaciones de paz y convivencia. La unidad en la defensa de los Acuerdos de Paz pasa porque los partidos de izquierda y centro entiendan el momento histórico y asuman con madurez y sensatez la confluencia y la organización de las fuerzas sociales y políticas en las próximas elecciones a Congreso de la República y Presidencia.
Encuentro en Clara López Obregón, sensatez, madurez, sencillez, preparación, compromiso social y carisma para asumir los retos que demanda el debate electoral de salir escogida entre todos los aspirantes que acepten el mecanismo de selección de un candidato multipartidista para la presidencia de la República.
Otro aspecto que debo resaltar es el papel que deben jugar las organizaciones sociales y solidarias en esta nueva etapa de postconflicto. La reconstrucción del tejido social debe tener estructuras organizacionales, sociales y empresariales participativas, deliberantes en todas las dimensiones de la sociedad, que tengan una nueva visión del desarrollo que respete el medio ambiente, las relaciones laborales, los derechos humanos, la recuperación de la política en función del interés general y no particular. La promoción, el fortalecimiento no debe ser solo una función del Estado, también es de los organismos gremiales y de representación por hacer de estos espacios democráticos, con buenas prácticas de gobernabilidad, transparentes en la toma de decisiones y bastante legitimidad en sus bases. Si carecemos de organizaciones sociales y solidarias fuertes la fragilidad de la democracia y el Estado aumentan el temor y el riesgo hacia la ingobernabilidad.
