sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-02-21 10:16

Las maromas del Fiscal Néstor Humberto Martínez Neira.

Israel Silva

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 21 de 2017

El Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, hijo del célebre humorista “Salustiano Tapias”, quien fuera un destacado crítico con el cual varias generaciones se deleitaron con sus comentarios jocosos en el programa Sábados Felices, es hoy el representante del ente acusador.  Este jurista se caracteriza por combinar muy bien su ejercicio profesional de abogado y su relación con el poder político. Una estrategia eficaz que muy pocos logran alcanzar y una de las características perfecta que tiene este personaje para moverse en todos los vericuetos sin que logre ser identificado en uno u otro partido. Gracias a su astucia de camaleón, gozó de las mieles durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez y del actual Presidente Juan Manuel Santos, además de los coqueteos al futuro candidato presidencial German Vargas Lleras. Por su ambivalencia hoy está en el ojo del huracán porque no quiere generar enfrentamientos con ninguno. Con todos ellos se ha codeado también con los grandes empresarios de la banca y la infraestructura a los cuales les ha usufrutuado las asesorías para la contratación estatal. Él ha sido consultor de las empresas, algunas salpicadas en el escándalo de Odebrecth y no hay duda que su función como fiscal deja muchas incertidumbres sobre su imparcialidad y de su inclinación o favorecimiento en las decisiones políticas como  máximo vocero del organismo investigativo.

Las actuaciones del Fiscal General de la Nación en los escándalos de corrupción tienen muy poca maniobrabilidad porque donde toque sale pus y en la descomposición encontrará a los más allegados con los que tiene una relación permanente como abogado y político. Con el nombramiento de Néstor Humberto Martínez el país tendrá muy pocos resultados en el combate del problema más serio que tenemos en Colombia como es la corrupción. Ahora,  si la Fiscalía no se ejerce con suficiente autonomía, independencia en defensa de la nación el Estado no tendría la fuerza suficiente para avanzar en la consolidación de la democracia y la paz.

El Fiscal en lugar de dedicarse al combate de la criminalidad en todas sus formas, ahora anda en la tarea de torpedear el proceso de paz. Sus opiniones y presiones al Congreso de la República para modificar lo acordado con las Farc sobre la  Justicia Especial para la Paz, deja ver su interés de cambiar el fondo en materia de justicia para los integrantes de la insurgencia. Este Fiscal que representa a los poderosos empresarios y políticos del país no tiene dentro de sus aspiraciones ser participe para crear las condiciones propicias para una paz estable y duradera. Su interés está en función de mantener siempre la relación con el poder y seguir usufructuando los jugosos contratos de asesoría y consultoría para su empresa que ahora es representada por su hijo.