sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-09 08:43

Las incertidumbres de la justicia especial para la paz

Germán Alfonso López Daza

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 09 de 2017

Esta semana nació a la vida jurídica el Acto Legislativo 01 del 04 de abril de 2017 el cual creó la Justicia Especial para la Paz (JEP). Como reforma constitucional, este cuerpo normativo crea una jurisdicción especial que conocerá de las conductas cometidas por los actores del conflicto y procurará la reparación integral en el sistema de verdad, justicia, reparación y no repetición.

Uno de los aspectos que empezó a generar conflicto es el relacionado con los sujetos o actores que podrán someterse a la JEP. El artículo 5º transitorio expresa que podrán someterse a ella quienes hayan tenido conductas cometidas con anterioridad al 10 de diciembre de 2016, por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado, por quienes participaron en el mismo, en especial los actos considerados como violaciones a los derechos humanos.

Sus objetivos son satisfacer el derecho de las víctimas a la justicia; ofrecer verdad; proteger los derechos de las víctimas; contribuir al logro de una paz estable y duradera; y adoptar decisiones que otorguen plena seguridad jurídica a quienes participaron de manera directa o indirecta en el conflicto armado interno mediante la comisión de las mencionadas conductas.

Resulta que el sentido y la redacción de esta norma permitiría que ex ministros del ex presidente Uribe y que están en prisión, puedan acogerse a la JEP y quedar libres pues, según las primeras interpretaciones, los actos que llevaron a cabo en el Congreso (compra de votos por puestos en notarias) para lograr la modificación de la Constitución de 1991 y posibilitar la reelección de su líder tiene una relación indirecta con el conflicto.

En este sentido y con esta exótica interpretación normativa, los uribistas condenados por toda una lista de actos delictivos (chuzar a la oposición, dar plata a los terratenientes, matar inocentes y hacerlos pasar por guerrilleros, etc.) encajarían en los postulados de la JEP.

Les espera a los 20 magistrados del Tribunal para la paz una ardua tarea, pues sus decisiones podrán ayudar a sanar las cicatrices del conflicto, o a aumentar los odios y divisiones que hoy subsisten. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).