Las guerras del agua: contaminación, privatización y negocio
Germán Alfonso López Daza
Derecho, Política y Sociedad
La crisis actual que vive Colombia debido a la sequía generada por la explotación de la naturaleza y su depredación por cuenta del hombre y que originó el muy célebre fenómeno climático de El Niño, llevan a reflexionar sobre la proximidad de un conflicto global que solo se veía en el cine de ficción: la guerra por el agua.
La escritora Vandana Shiva publicó en el 2002 un libro con el inquietante título de esta columna. La activista y premio nobel alternativo de origen indio expone las causas que a nivel mundial colocan en riesgo el acceso al agua: la colonización arrasadora, las políticas económicas del Banco Mundial y la OMC, el control de las multinacionales y el cambio climático son entre otros, los motivos que han llevado a un inminente conflicto por el acceso al vital líquido.
Y es que el agua es en el siglo XXI el bien precioso que está determinando la riqueza de las naciones. Es decir, lo que fue el petróleo en el siglo XX. Este elemento se ha convertido en uno de los grandes negocios: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, distribución en zonas pobladas, sistemas de tratamiento de residuos, venta de agua en botella, etc.
Bajo este panorama, Colombia está viviendo una de las crisis más graves por cuenta de la drástica disminución de este bien natural. Está pasando de ser uno de los países más ricos en recursos hídricos, a tener escasez de agua apta para consumo humano. Si bien existen fuentes importantes, el problema no ha sido la falta del líquido sino la mala gestión y la corrupción. Una buena parte de sus afluentes se utiliza para la agricultura, la industria y el consumo humano, mientras que una ingente cantidad se pierde en el proceso de distribución y en conexiones ilegales.
La acción estatal no solo se debe limitar a la regulación, el otorgamiento de licencias y a la judicialización de captadores ilegales. Se hace necesaria la implementación de verdaderas políticas públicas de protección ambiental y de concientización ciudadana. De lo contrario en un futuro muy próximo estaremos afrontando una inminente guerra por el agua. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).
