sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-30 09:19

Las deformadas Unidades Legislativas

Edgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 30 de 2017

Cuánto horror, maromas y despilfarro se sumarán si se analizan despacio las llamadas Unidades de Trabajo Legislativo de los congresistas, equipadas con 50 salarios mínimos mensuales, hoy casi $37 millones de pesos mensuales,  para repartir sin control y unas mínimas exigencias.

Su creación tuvo la noble intención de ofrecerle un apoyo técnico a los senadores y representantes que –en su mayoría- saben mucho de conseguir votos y poco o nada de las tantas materias que se discuten en el más alto foro de la democracia.

A la postre, muy pocos entendieron –o no les dio la gana hacerlo- el propósito sano de sacarlos de su ignorancia y le torcieron el pescuezo a la ley y convirtieron las UTL en corbatas para sus amigos, compinches, amantes, parientes o socios.

Por una burda utilización de esos apoyos, se han caído varios congresistas y acaba de perder la curul el senador de Risaralda Carlos Enrique Soto Jaramillo, del partido de la U (de Santos), en beneficio de Jorge Eduardo Géchm Turbay, el rey de los puestos. Y cero aporte técnico, ideológico o conceptual en cualquier tema.

Géchem, lo describía un antiguo secretario del senado, guarda silencio en todos los debates y simplemente espera al final para acompañar al mejor postor.

Lo de Soto fue un descaro burdo. Nombró en la UTL al hijo de su compañera sentimental y firmó varias veces que el muchacho había trabajado los 30 días del mes cuando nunca lo hizo y además andaba por Panamá o Canadá.

Que los miembros de la Unidad Legislativa no trabajen es casi corriente, porque son nombrados para pagar los votos del dirigente local que contribuyó a la última elección del congresista. Algunos si acaso conocen al senador o representante porque la relación directa la tienen los gamonales de pueblo.

Pero hay cosas peores porque en Colombia se crea la ley y enseguida de inventan la forma de violarla y prostituirla. Algunos “padres de la patria” nombran familiares de algún colega para recibir trato recíproco. Así por ejemplo, la señora de tal senador trabaja con tal otro congresista.

Y de saqueadores es la costumbre de nombrar amigos muy cercanos con altos sueldos para que un alto porcentaje vaya a parar a manos del parlamentario. Algún representante García perdió la curul denunciado por su secretaria. Y también fue condenada la entonces congresista Regina 11, que le exigía parte del sueldo a toda la Unidad Legislativa.

Voy a pedirle a los congresistas del Huila que me envíen su Unidad Legislativa. Y si no responden lo solicitaré mediante derecho de petición a la dirección administrativa de las dos corporaciones, para publicarlo en siguientes columnas.

Sólo por curiosidad, para conocer sus poderosos apoyos legislativos y técnicos. O para desnudar la situación que ya conocemos: que algunos nombran a las esposas y parientes de poderosos empresarios o directivos de algunas entidades, en desarrollo de jugosas contra-prestaciones.

Les contará si lo hacen voluntariamente o por la fuerza coercitiva de la ley. Me da envidia saber –para empezar- cuál es el equipo que le ayuda a preparar tan brillantes debates a Florita.