Las curules para las FARC
Ana María Rincón Herrera
A raíz de los acuerdos de La Habana que se conocieron hace poco, para que los colombianos votemos Sí o No en el Plebiscito, son varios los temas que se han suscitado y han generado cierto temor en la comunidad. Es el caso de las curules que tendrá las FARC en el Senado y la Cámara de Representantes.
Desde un comienzo según los acuerdos, que poco a poco los voy leyendo, se conoció que el grupo subversivo tendrá representación en el Congreso de la Republica, con voz pero sin voto. Es decir que para el 2018 deberán ganar las curules teniendo cinco escaños directos para Senado y Cámara.
Para muchos la participación en política de la guerrilla nos deja un sin sabor, por todas las atrocidades que han cometido por más de 50 años en nuestra nación. Sin duda, no es un tema fácil para muchos, para otros será igual, sin embargo es algo que se debe asumir con mucha responsabilidad para el bien de todos los colombianos.
Es importante recordar que en el mundo los grandes conflictos armados se han solucionado mediante la salida política de los grupos ilegales. Ejemplos como: las Fuerzas Armadas Peronistas en Argentina desarticulada en 1973, la Alianza Anticomunista Argentina absorbida por la dictadura, las Fuerzas Armadas de Liberación Zárate Willka en Bolivia y el Partido Obrero Revolucionario en Bolivia, hoy convertido en partido político, entre otros, son un claro ejemplo de la situación por la que estamos pasando los colombianos con esta decisión.
Lo que los colombianos debemos tener claro y más aún las mujeres es que la paz no será perfecta, pero todos creemos o preferimos una paz imperfecta a seguir en una perfecta guerra. Ya hemos derramado y puesto muchos hijos en la guerra como para seguir por el mismo sendero.
El presidente Santos manifestaba hace poco que prefería ver 2, 3, 4 o 5 guerrilleros convertidos en ciudadanos dentro de la legalidad haciendo política en el Congreso de la República, que asesinando inocentes con sus armas, secuestrando niños, volando oleoductos y haciendo atrocidades que van en contra de los derechos humanos de las personas.
Y yo como una colombiana más, prefiero ver a los guerrilleros de las FARC haciendo política con ideas y opiniones y no derramando más sangre. Los colombianos debemos tener claro quÉ vamos a decidir el próximo 2 de octubre en el país. Cada persona es libre de votar por el Sí o por el no, pero primero conozcamos de cerca en qué consisten los acuerdos.
No nos dejemos llevar por la campaña de la desinformación que hay en redes y otros medios, que lo único que buscan es acabar con este proceso que por muchos años varios presidentes lo quisieron, pero no obtuvieron resultados.
