Las ciudades y la sociedad
Álvaro Hernando Cardona González
Se realizó en Bogotá con el auspicio de la Alcaldía Mayor de Enrique Peñalosa, el encuentro mundial de ciudades. Casi todas las ponencias de expertos y por supuesto alcaldes exitosos del planeta giraron en torno al espacio público.
Para el punto que deseamos comentar esta vez, destacamos la frase de Peter Eriksson el Ministro y Desarrollo de Suecia: los gobiernos no solo construyen ciudades, construyen sociedades. Por eso hay que pensar en la gente que vive allí o transita por ella.
Cuando escuchamos más de Eriksson, lo que nos dejó entrever es que según sea la ciudad, así es la gente. Existe una relación estrecha entre el espacio público y la manera como la gente de una ciudad se comporta.
Comparemos las ciudades del norte de Europa y Estados Unidos o Canadá. Son en su gran mayoría ciudades que tienen amplios andenes, suficientes avenidas y parqueaderos (casi no se ven vehículos parqueados en las calles y por eso estas parecen desocupadas); muchos pequeños parques diseñados (no son simples metros cuadrados de pasto); cada establecimiento de comercio tiene sus parqueaderos (incluyen un cálculo del de sus empleados y el de visitantes) y quienes no pueden tenerlos ofrecen gratuitamente dónde hacerlo cerca; muchos pequeños espacios atractivos como alamedas, monumentos, bibliotecas, museos, áreas de lectura, etc; se distinguen las vías para automóviles y transporte público, de las de paso de urgencias y bicicletas; se mantienen en los barrios los árboles; las azoteas y miradores son costosos por su valor ambiental; existe un control de avisos y tableros; y la iluminación es impecable para la noche.
Mientras tanto, sólo imagine el lector que camina a cualquier hora por la carrera 6, entre calles 8 y 9, o la carrera 3 entre las mismas calles, en Neiva. ¿Cierto que casi no cabemos por esos andenes? ¿Cierto que parece que los edificios desvencijados se nos vinieran encima? ¿Cuál de esos establecimientos de comercio tiene o suministra parqueaderos a sus clientes? ¿Cuántas canecas para arrojar los desechos sólidos existen en ese tramo? Con tanto tráfico y lo cerrado del Centro, ¿cuántos carriles están disponibles para los vehículos? ¿Están señalizados debidamente?
Cuando estudiamos cómo las grandes urbes resolvieron sus problemas más difíciles, nos enteramos que todas las soluciones comienzan recperando el espacio público. Es el que hace inclusivas, igualitarias, más amables a las ciudades y mejoran la calidad de vida de las personas. Entonces se hace realidad que la ciudad construye la sociedad que alberga; una mejor. Recuperemos una Neiva más amable y recuperemos la calidad de vida que alguna vez nos ofreció.
