viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-04 10:14

Las Ceibas: un triunfo de la resistencia civil

Como producto de la movilización social de los neivanos, en documentos suscritos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos – ANH, en nombre del gobierno nacional y Alange Energy Corp., empresa subsidiaria de la multinacional canadiense Pacific Rubiales, se dio por terminado el contrato VSM-13 que autorizaba la exploración y explotación petrolera en la cuenca hidrográfica del río de Las Ceibas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 04 de 2014

Este es un gran triunfo de la sociedad neivana. De todos los ciudadanos, que ejerciendo el derecho a la resistencia civil, consagrado en la constitución y las leyes colombianas, defendimos el principio de soberanía popular. ¡El pueblo es soberano! Es nuestra voluntad y solo la nuestra, la que determina qué hacer con los recursos y las riquezas de nuestros territorios. Esta acción de los neivanos, inspirada en la resistencia de los ciudadanos de otras localidades y regiones que han visto amenazado su derecho al ambiente sano, al agua y a la vida, es un ejemplo nacional de que si se puede ejercer esa soberanía y, de que tenemos la determinación de seguir haciéndolo.

¿Cuál fue el secreto de esta victoria? La más amplia unidad civil que haya conocido la historia reciente del Huila. Aquí confluimos, convocados por los campesinos habitantes de la zona rural de Neiva, anexa al río Las Ceibas, sectores sociales, gubernamentales, empresariales, religiosos, educativos, ambientalistas, sindicales, estudiantiles, comunitarios, en un haz de voluntades con un solo propósito: impedir el exabrupto de realizar explotación hidrocarburífera en una cuenca hidrográfica supremamente vulnerable, poniendo en peligro el suministro de agua potable para la ciudad de Neiva.

Este es un triunfo de todos. Pero, no es un triunfo cualquiera. En un país donde se está aplicando una política: la minero-energética, sin tomar las precauciones ambientales necesarias para proteger las riquezas naturales, privilegiando la inversión extranjera a la que se da todo tipo de garantías, violentando derechos inherentes a los ciudadanos colombianos, le estamos diciendo al gobierno que así no es. Que no nos oponemos a la explotación de las riquezas de la naturaleza, pero no así. Que las condiciones de explotación deben contener todas las previsiones necesarias para preservar los derechos de los colombianos y, sobre todo, favorecer a la nación entera.

Este es un precedente que abre el camino para la resistencia civil de muchas otras ciudades y regiones que enfrentan riesgos similares, y que en Neiva encontrarán un camino para la acción. Nuestro mensaje es que si se puede; se puede si y solo si se utiliza una táctica correcta, cuyo secreto es la unidad. La unidad de los ciudadanos, guiados bajo un objetivo común.

Después de esta jornada los neivanos hemos empezado a experimentar una sensación diferente: la confianza en nuestra propia fuerza social. Propongámonos tareas cada vez mayores para hacer de Neiva una ciudad con futuro.