Las ayudas norteamericanas
Hoy se conmemoran 15 años de haberse iniciado el Plan Colombia. Un acuerdo entre Estados Unidos con nuestro país que buscó robustecer las políticas implementadas en la lucha contra el narcotráfico.
En este sentido hoy se realiza en la Casa Blanca un recuerdo de lo que fueron los 15 años con la presencia de los presidentes Barack Obama, Juan Manuel Santos y Andrés Pastrana Arango. Una reunión que dará pie a que la opinión pública se refiera a los aciertos y desaciertos de esta política criminal que buscaba atenuar o erradicar la problemática del narcotráfico.
En esta lucha, el aliado más poderoso (EE. UU.), entró a participar con una inversión para ‘recuperar’ el control político y administrativo del Estado, tras el dominio que tuvo durante años la droga, incluso en el sistema político del país.
De modo que Estados Unidos entró como el salvador de nuestra crisis, y se constituyó con responsabilidad compartida. De esta manera, se lograron resultados como esto se sustentaría con las siguientes cifras: el tamaño del narcotráfico que enfrenta el país es el 30% de lo que era hace 15 años. En 1999 había cerca de 200.000 hectáreas de coca cultivadas, hoy hay 60.000. En 1999 la producción métrica de coca era de 1000 toneladas, hoy hablamos de 300 toneladas métricas.
Mientras representantes de los gobiernos actuales en EE. UU. y Colombia resaltan este programa como uno de los más exitosos de la región durante la última década, ONG y otros actores encargados de monitorear temas de seguridad y derechos humanos consideran que se cometieron errores que deben tenerse en cuenta para futuros acuerdos. En especial se critica la falta de avances judiciales en contra de los responsables de la ejecución sistemática de más de 3000 civiles (falsos positivos), perpetradas por brigadas del Ejército en Colombia entre 2002 y 2008. Por otra parte, la ONG Oficina en Washington para América Latina (Wola, por sus siglas en inglés), el número de desplazados por la violencia en Colombia fue muy alto durante los 15 años de aplicación del Plan Colombia, si bien se presentó una reducción.
No solamente eso, sino que tal y como lo mencionamos hace unos días en este espacio, la política de erradicación de cultivos con el químico glifosato, dejó más daños que beneficios. Al menos así años después lo reconoció el Instituto Nacional de Salud.
De modo que hay pros y contras a las ayudas norteamericanas. Sin lugar a dudas hoy será un día de mucha reflexión.
