La Vorágine, una denuncia
El desprecio por nuestra historia es el mismo que tenemos en la actualidad con nuestros semejantes. Nada más real para mostrar esta realidad que La Vorágine de José Eustasio Rivera.
Algunos no sabrán qué es una cosa y qué es la otra. Pues bien, José Eustasio ha sido el más connotado escritor de nuestro departamento y su obra cumbre se llama La Vorágine, que precisamente este año está cumpliendo 90 años de haber sido escrita. Un año que pasó desapercibido (en cuanto a conmemoraciones se trata) por parte de la Administración de Neiva, ciudad donde nació el insigne escritor.
El Departamento también se quedó corto, y dentro del cronograma de eventos, no aparece ni uno que haga referencia a la que puede ser, la figura internacional más notable del Huila.
Hace 90 años La Vorágine fue publicada a manera de denuncia. Sucedió que en 1922, a Rivera lo nombran secretario abogado de la Comisión Limítrofe Colombo-Venezolana. Bajo su nuevo cargo, se adentra en una nueva expedición selvática y conoce la precaria situación y el abandono de los habitantes de esa zona. Poco después, indignado, se dedica a escribir artículos y denuncias exponiendo la situación que se vivía en la selva. Sus reclamos surten muy poco efecto y es solo a través de La vorágine, que logra conseguir la atención del público.
La situación de entonces en nada ha cambiado. Hoy en día, hay muchos ciudadanos que tanto en el campo como en las grandes ciudades del país, pasan necesidades y nadie los ampara, ni la misma justicia, pues uno de los males mayores de Colombia es la injusticia.
José Eustasio, cuatro años después de haber publicado su obra llega a Nueva York. Tenía varios proyectos en mente, como el de traducir su novela al inglés y conseguir financiación para hacer una película sobre su libro. Pero justo después de llegar cayó enfermo con convulsiones y síntomas de hemiplejia y es trasladado a un hospital de esa ciudad. Allí fallece el primero de diciembre, con apenas 40 años. Aun así, ya había dejado un legado imborrable.
El próximo lunes, fecha de su fallecimiento, en Neiva entregarán la XIV edición del Bienal de Novela, premio que lleva su nombre. Tal vez el único homenaje serio que se le hace en la región al escritor.
Solo esperamos que su legado siga siendo enaltecido por las generaciones futuras y que este premio, que a veces se ve agonizante, prevalezca por muchos años más.
