La Visita De Mark Zuckerberg a Colombia
Por Hugo Fernando Cabrera Ochoa
Benjamín Franklin, famoso político, inventor y científico norteamericano pronunció la siguiente frase, “Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo”, ésta emitida en el siglo XVIII, en épocas de la Revolución Industrial.
Casi dos siglos después en plena era del conocimiento y la información recobra inmensa validez esta significativa alocución, dado que el mayor generador de riqueza es precisamente el conocimiento, pues es el más valioso activo que puede tener una persona o una empresa en particular.
La visita de Mark Zuckerberg a nuestro país nos obliga a pensar y razonar profundamente sobre la necesidad imperante de promover como política pública nacional un sistema de educación que permita realmente desarrollar en los estudiantes todas las habilidades y competencias para lograr niveles de formación óptimos.
Zuckerberg, un joven archimillonario estadounidense, gomoso de los sistemas y el internet, logro crear el más famoso software existente actualmente. Con tan sólo diecinueve años de edad, en el año 2003 ingresó a la Universidad de Harvard y comenzó a trabajar en lo que es actualmente una de las redes sociales más usadas por los cibernautas a nivel mundial, como lo es Facebook.
Este empresario y programador reconoce en Colombia un mercado sumamente importante y advierte que el proceso por el cual atravesamos en bastante halagüeño y conduce a condiciones muy favorables para el desarrollo empresarial; concepto éste muy significativo, viniendo de una persona que ha forjado una inmensa fortuna gracias a sus infinitas capacidades intelectuales.
Observemos otras experiencias de gran impacto como las de Bill Gates y Steve Jobs, otras dos mentes brillantes cuyos cebreros llenaron sus bolsillos y son vistos a nivel mundial como grandes personajes porque forjaron emporios empresariales admirables.
Nosotros en nuestro país debemos obligatoriamente mirar hacia allá generando oportunidades para que los jóvenes accedan fácilmente a la educación superior de calidad, con docentes preparados para despertar en sus discípulos el deseo de investigar y profundizar en los campos en los cuales se están formando, los cuales deben ser pertinentes con las necesidades actuales, teniendo una acertada visión hacia el futuro.
Cierro este escrito citando a Sócrates: “Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia”.
