viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-23 09:04

La verdad de la Cabal

Las expresiones de la parlamentaria María Fernanda Cabal escandalizan a los miembros de los medios de comunicación, al ciudadano que espera coherencia en sus elegidos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 23 de 2014

Pero la señora cabal dice lo que piensa nuestra burguesía criolla, lo que piensan quienes ostentan el poder; lo ocultan con asepsia, ella lo dice a calzón quita’o y sin ambages, por eso no deberían extrañar sus burdas afirmaciones.

En particular he escuchado que los comunistas van al infierno. Pero tengo  la fortuna de conocer varios de sus miembros, por lo demás ateos, personas común y corriente, se caracterizan por su humanidad, cumplen la ley, actúan dentro del marco de la democracia, tan normales como los conservadores o  los liberales, protestan cuando no están de acuerdo con las actuaciones del estado, cuentan con sus propias aspiraciones, escriben y exploran sus ideales. Quiere decir que los debemos respetar. Mirar qué han aportado. De allí todos los partidos han tomado argumentos de igualdad, de sostenibilidad social, de mejora en condiciones de trabajo, de reparto y papel social de utilidades del capital. Por lo tanto a los comunistas hay que permitirles su espacio, sin creerlos engendro del diablo, con Gabo a la cabeza, el segundo mejor escritor de la lengua castellana después de Cervantes, también vilipendiado en su tiempo.

La perla que escandalizó columnistas y directores de medios, sobre que “Si uno pone a trabajar a los negros se agarran de las greñas”, lo piensan en voz baja en las altas esferas del estado y lo aplican en la práctica. Los negros sirven para vigilantes, para policías y soldados, para papeles secundarios en la televisión, para muchachas del servicio, para operarios de maquinaria en la construcción, para corteros de caña, para futbolistas, cantantes, boxeadores, para curas de parroquia en su entorno. Las fuerzas militares han tenido un solo general negro, el gobierno nacional una sola ministra negra en doscientos años, ningún obispo en la iglesia católica.

Sin duda los negros ocupan los lugares marginales, sus condiciones de vida los arrastra a la delincuencia, los barrios que habitan en las ciudades son cinturones de miseria, la pobreza más evidente está en sus territorios, Chocó, costa pacífica de Valle, Cauca y Nariño, y no precisamente por su culpa, sino porque aún no han sido indemnizados de los siglos de esclavitud ni social, ni por reconocimiento cultural y humano, ni en términos económicos.

Veamos la pobre representación de los Afro-colombianos en algunas entidades públicas: de 16 Ministros, 0 negros; de 9 consejeros, 0 negros; de 6 Departamentos Administrativos, 0 negros; de 9 magistrados de la Corte Constitucional, 0 negros; de 23 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, 0 negros; de 27 magistrados del Consejo de Estado, 0 negros; de 9 Superintendentes, 0 negros; de 18 altos funcionarios del gabinete de Bogotá, 1 negro; de 21 altos funcionarios de la alcaldía de Medellín, 1 negro; de 13 altos funcionarios de la alcaldía de Cali, 2 negros; de 22 altos funcionarios de la gobernación del Valle del Cauca, 2 negros; de 12 altos funcionarios de la Alcaldía de Popayán, 0 negros; de 13 altos funcionarios de la gobernación del Cauca, 1 negro, lo que constata que lo que dice la Cabal, lo ponen en práctica los gobernantes y nuestra sociedad mojigata.