La triste realidad del Parque Santander
La plaza principal de todos los centros poblados ha sido y seguirá siendo el sitio en donde se conjugan la historia con la institucionalidad.
Recoge remembranzas de viejas luchas y conflictos sociales; siendo reflejo de las transformaciones sociales y del crecimiento y transformación de un centro poblado en una ciudad pujante y con visos de modernidad como en el caso de Neiva. También es el centro en donde se aglutinan los distintos poderes, religiosos y administrativos y judiciales, amalgama de todos los sectores sociales, en donde el pobre y el rico acuden por distintos motivos, quizás, el único lugar donde a pesar de las diferencias sociales, nos interrelacionamos los unos con los otros.
Para infortunio nuestro, el parque central de Neiva, el Parque Santander, se ha convertido en guarida de males, reflejo de la falta de autoridad reinante, del desapego por nuestra historia y lo que somos, y la falta de cultura de una ciudad que desea avanzar a tropezones. Testigo de ello, son los edificios que la enmarcan, los más importantes de la ciudad, empezando por el bello y antiguo Templo Colonial, la Catedral de la Inmaculada Concepción y el edificio de la Gobernación del Huila, únicos íconos que quedan de la época en que la plaza central de Neiva fue el centro más importante de la ciudad.
Indigencia, inseguridad, prostitución infantil, drogadicción, invasión del espacio público por centenares de vendedores que impiden la libre movilización, hacen de este sitio un lugar peligroso y desordenado. Años de abandono por parte de administraciones lo han llevado a lo que es actualmente. Perdimos este espacio público que debería ser el orgullo de sus habitantes, convirtiéndose en el último lugar que turista alguno quisiera visitar.
Este es un llamado a retomar nuestro parque, a fortalecerlo, a embellecerlo nuevamente. Se debe recuperar el espacio público perdido, organizar la informalidad presente y limitar el espacio para dicho propósito. La correcta iluminación y la presencia de una vigilancia permanente son parte del proceso de recuperación. El aporte inicial que el gobierno y el sector privado pudieran realizar, sería el embellecimiento del mismo y la presentación de actos culturales que permitan que la población vuelva al parque y lo considere como sitio de integración de la sociedad. Volverlo el sitio turístico por excelencia de la ciudad, en donde nos puedan contar viejas historias de una ciudad que creció gracias al trabajo y esfuerzo de una raza pujante que allí se estableció.
@Rodrigo_LaraS
