La tragedia del estadio
Editorial
Cuando sucede eventos negativos que desencadenan daños en las estructuras de las obras públicas que se están desarrollando, inmediatamente la opinión pública a través del control social que se ejerce sobre las mismas, empiezan a exigir a los organismos de control la apertura de investigaciones para determinar las presuntas irregularidades a que hubiere lugar en los funcionarios que firmaron los actos contractuales, el interventor y el contratista encargado de la construcción y terminación de la mismas. Lo acaecido específicamente en el desarrollo de remodelación del Estadio Guillermo Plazas Alcid, es importante conocer de fondo los antecedentes que se presentaron en el proceso contractual.
El contrato fue adjudicado durante la administración de Pedro Hernán Suarez Trujillo a través de la oficina de contratación del municipio a cargo del ingeniero Carlos Fernando Puentes, quien firmó dicho contrato de obra, con el representante legal del Consorcio Estadio 2014, ingeniero Miguel Alejandro Lozano. Fue designado como interventor de esta obra, el Consorcio Interventoría Estadio 2014, cuyo representante legal es el ingeniero Luis Alfonso Trujillo Briñez, por un valor inicial de 1.200 millones de pesos y luego fue adicionado en 434 millones de pesos. El contrato de obra e interventoría se deriva del Convenio Interinstitucional No. 758 de 2013, entre la gobernación del Huila, Coldeportes y el Municipio de Neiva. Inicialmente se contrataron 21.200 millones de pesos. Luego fue adicionado en 7.684 millones de pesos. La obra tiene un avance del 90% y se tenía previsto entregarla el 31 de octubre del presente año, a pesar de haber tenido 3 prórrogas en el tiempo.
Al finalizar la tarde del viernes anterior, cuando se estaban terminando de fundir en concreto, la primera sección de graderías en voladizo, se desplomó la estructura de soporte de la misma, las cuales estaban apoyadas sobre las graderías en concreto antiguas, que, de acuerdo a los expertos en ingeniería, no resistieron la carga, provocando que se derrumbara lo que se estaba fundiendo. Queda faltando la terminación de la estructura metálica de cubierta, la instalación de las tejas de cubierta, la construcción de las graderías en voladizo, que es la que se inició a fundir en concreto el pasado viernes y falta la instalación de la subestación eléctrica. Esto asciende a la suma aproximada de tres mil millones de pesos, para la culminación total de este contrato. Quedan faltando recursos por cerca de cinco mil millones para terminar la tribuna occidental, de acuerdo a las versiones oficiales. Los organismos de control, ya iniciaron las respectivas indagaciones preliminares para determinar la culpabilidad de las personas que tuvieron la responsabilidad de estos sucesos trágicos, por la falta de planeación en los diseños y en la ejecución del proceso contractual, que enlutan a cuatro familias y que tienen en ascuas a los 10 trabajadores heridos en dicha emergencia de carácter antrópico.
